Entrevista Nengumbi con Paul Byrne

Buenos Aires, Argentina Diciembre 2009

sábado, 20 de julio de 2013

TALLER DE CONCIENTIZACION AFRODESCENDIENTE

Marco del Día Internacional de lucha contra el Racismo, el 21 de marzo 2013,
  
El Movimiento Afrocultural llevo adelante mediante las personas que conforman la Comisión de Genero la 2da actividad de CONCIENTIZACION AFRODESCENDIENTE realizada  el día 9 de abril 2013 junto a 25 alumnos del  Colegio San José de la Palabra de Dios (A-91) Colegio Católico  incorporado a la enseñanza oficial,  junto a su profesor de geografía el  Sr. Ariel Iannone , Sr. Nengumbi Celestin Sukama  Presidente del Instituto Argentino para la Igualdad, Diversidad e Integración - en la que compartimos durante 2 horas un  recorrido histórico por el Museo Afro-originario , taller de Instrumentos, tanto del candombe, como de capoeira y contextualizamos, la lucha de los  pueblos afrodescendientes, pueblos originarios y la realidad histórica de la instauración de una sociedad racista, clasista en la que la madre África fue diezmada durante el genocidio de lo que fue la Trata  esclavista que duro 400años.
 
Diferentes aspectos fueron llevados a que alumnos y compañeros/as presentes mediante el conocimiento que tenemos en base a nuestra cultura afro que nos vio nacer fuimos dando saberes ancestrales y realidades actuales de porque unos pueblos pretenden una superioridad sobre otros y a expensas del sometimiento de unos, y otros  se enriquecieron, a la vez que fomentaron la esclavitud como parte de su capitalismo en desmedro de otros seres humanos traídos desde el África en calidad de esclavizados.
 
Como nos ha afectado hasta hoy en día esa falacia de que en argentina no existe población negra y la negación sistemática,  en la que estamos abocados romper, esos mitos inexistentes.
 
Una jornada con la calidez, y el querer saber de un alumnado habido de conocimiento y de soñar con igualdad para todas/os los pueblos hablamos,  sobre una realidad ignorada y que ha sido  ocultada en los libros de estudios del alumnado, pero habiendo profesores/as concientizados como los que nos visitaran en esta oportunidad y concientes  de una realidad que deben saber sus alumnos es así como potenciamos saberes ancestrales con la historia pasada y la actual de la realidad afrodescendiente y africana de argentina.
 
En la que la lucha contra la discriminación, el racismo, y la xenofobia y sus formas conexas de intolerancia es una lucha de todos/as las personas en conjunto.
 Movimiento Afrocultural
Comisión de Genero
Contacto para  colegios: grupoliberacion@gmail.com
Atención: Museo Afro Conciente


ENTRADA AL MUSEO AFRO-ORIGINARIO  taller de concientizacion participativo y en movimiento.
Desarrollando saberes ancestrales por Ernesto Costa Robledo ( Investigador de la Danza Candombe)

TODOS/AS COMPARTIMOS NUESTRAS EXPERIENCIAS EN MATERIA DE DISCRIMINACION RACISMO Y XENOFOBIA CON EJEMPLOS CONCRETOS Y ACTITUDES MUCHAS VECES IGNORADAS POR LAS PERSONAS

  
 CADA UNA DE LAS PERSONAS QUE COMPARTIERON Y PARTICIPARON DEL TALLER DE CONCIENTIZACION AFRODESCENDIENTE DE LA COMISION DE GENERO DEL MOV. AFROC. FUE PROTAGONISTA DE SU PROPIA HISTORIA VIVIENTE , SU  PROPIO SABER  EN LA LUCHA DIARIA CONTRA LA DISCRIMINACION, EL RACISMO, LA XENOFOBIA,  QUE SE VIVEN A DIARIO EN UNA SOCIEDAD QUE DEBE TRABAJAR MAS FUERTEMENTE CONTRA EL RACISMO Y LA DISCRIMINACION ESTRUCTURAL E INSTITUCIONAL QUE SE ENCUENTRA ARRAIGADA AUN EN NUESTRA SOCIEDAD.
 Fuente: http://movimientoafrocultural.blogspot.com.ar



DISTINTOS TERRITORIOS

Por: Youby Jean Baptiste
Presidente
Instituto de Presencia Afroamericana


INTRODUCCION

Esta tarde nos reunimos en el ICA para reflexionar acerca de la tierra entendida como territorio que está configurado por espacios físico, cultural y social. Territorio que produce identidades y por lo tanto construido por una diversidad que lo visibiliza. ¿El territorio se construye? Pienso que si porque no es mero espacio físico ya que está constituido por distintas maneras de vivir y de relacionarse socialmente, pero sus constructores no son solo el hombre y la sociedad sino también la acción de la naturaleza manifestada en sus ríos, montañas, llanuras, plantas y animales. El antropocentrismo en el que nos ha formado el sistema educativo vigente nos obliga a valorar solo el protagonismo humano sesgando la mirada y produciendo una apreciación injusta. Sé que los pueblos originarios siguen proponiendo actualmente una equilibrada comunicación que tiene en cuenta las voces de los ríos, de los vientos, y entre tantas voces también las humanas.

Después de esta aclaración pido permiso para que escuchen mi voz: Soy Youby y hablo en mi territorio y a mi gente que son ustedes y creo que al decir esto los estoy confundiendo ya que muchos en esta reunión a causa de mi negritud me relacionaran territorialmente al África y a mis hermanos afrodescendientes pero hay una historia de cinco siglos que no podemos obviar y que cada pueblo o comunidad la vivió desde sus experiencias. Cuando hablo de territorio debo referirme de manera genérica por lo menos a 3 territorios: el negado, el impuesto y el nuestro.

EL TERRITORIO NEGADO

Cuando me refiero al territorio negado es aquel que quedó ajeno a mi vida. Aquel territorio entre tantos en África que me fue negado. La causa principal de aquel despojo se llama esclavitud, otros pueden ponerle otros nombres como por ejemplo avaricia europea, pero siempre estarán relacionados con el comercio esclavista o negrero. Un día trágico unos hombres blancos llegaron a mi comunidad negra y secuestraron a mis antepasados, los embarcaron y los trasladaron a América. Esa migración obligada no fue por nuestra voluntad, fue por cacería humana realizada por los europeos o por traición de nuestras autoridades. Por eso cuando hablo de territorio negado no me refiero a que yo lo niego, sino que me fue negado por otros.

Seguramente mis antepasados vivían felices en su territorio el que ellos construyeron y el que los construyó a ellos. Escuché decir en el ICA que el hombre es parte de la tierra, no es su dueño, es parte de ella. Ese día trágico le robaron a ese territorio africano parte de sus hijos. Leí que esos hermanos secuestrados venían hacinados en esos barcos, venían encadenados, enjaulados, desesperados y desconcertados. Leí que algunos se arrojaban al mar deseosos de volver a su pueblo. Muchos morían en la travesía. Mis tatarabuelos sobrevivieron, vaya a saber que barco los trajo y en qué lugar de América desembarcaron, vaya a saber cómo llegaron ellos o sus hijos o sus nietos a Haití. Definitivamente atrás quedaba el territorio negado.

EL TERRITORIO IMPUESTO

Ante los ojos de mis antepasados estaba el territorio impuesto, la América colonial, el centro más fuerte del comercio esclavista. Para ellos era un espacio extraño asociado totalmente a su condición de esclavo. Un esclavo no pertenece al territorio aunque viva en él porque la tierra no tiene esclavos, tiene hijos. El afrodescendiente en América a medida que se relacionaba afectivamente con la tierra iba logrando su liberación y también su condición filial con el terruño. No fue un decreto de Lincoln ni de ningún senado o presidente el que logró la liberación del negro, sino las luchas de estos y esa relación de pertenencia con el territorio.

En el territorio impuesto no vivía la comunidad de origen, estaban prohibidas las lenguas maternas y reprimidas las espiritualidades africanas. Tanto el opresor europeo como los originarios oprimidos tenían maneras de comunicarse y creencias distintas a las nuestras. Los ríos, las montañas y los animales tenían voces diferentes a las que tenían en África. La incomunicación consolidaba el territorio extraño y viceversa.
En la esclavitud murió gran cantidad de hermanos negros entre los que se encontraban seguramente algunos antepasados míos pero mis bisabuelos sobrevivieron por eso en esta reunión pueden escuchar la voz de Youby. Con el tiempo la cercanía madre-hijos de la tierra con el negro se fue dando. Esa relación nunca fue sentida por el conquistador que se sentía hijo de España, de Portugal, de Francia, de Inglaterra, de Holanda. Hasta que la tierra de América se cansó y los expulsó…y nosotros nos quedamos.

EL TERRITORIO NUESTRO

Ya no sentíamos la imposición de un territorio y necesitábamos luchar por este espacio al que pertenecemos. No somos extraños a esta tierra y debemos luchar por ella porque hay quienes actualmente quieren despojarnos un territorio e imponernos otro. Lo del territorio negado (despojado) y territorio impuesto no es una exclusiva del negro. Cualquiera de ustedes que provienen de algún sector popular tiene en su vida ese territorio negado y ese territorio impuesto. Ser consciente de esto ayuda a discernir y colabora con la defensa del territorio propio. No debemos aceptar ni despojo ni imposiciones.

El respeto por la diversidad es la esperanza de los sectores populares. Las hegemonías prefieren lo homogéneo. Personalmente vengo de lo popular: parte del África me viene de manera ancestral e influye en mi manera de vivir y de pensar, pero toda América del Sur hace lo que soy y mucho de lo que vivo y pienso lo aprendí de los hermanos aborígenes y del trabajador que vive de su trabajo. No conozco, ni tengo posibilidad de conocer, ni ganas tampoco, la voz de los poderosos, pero si reconozco la voz de mi pueblo en Haití y la voz de este barrio cordobés y obrero. Reconozco las voces de ustedes.

El territorio nuestro está configurado principalmente por los pueblos originarios, por los afrodescendientes, por los sectores populares descendientes de la inmigración europea y por todos aquellos nacidos desde las inter relaciones de estos 500 años. Un territorio conformado por varias identidades, por varias maneras de comunicarse pero que reconocen las voces que se expresan.

Las identidades son sólidas en la medida que se relacionen afectivamente con la tierra. Nuestras altas burguesías, llenas de intereses personales, siguen aferradas al concepto de propiedad privada, por eso no sienten la maternidad de la tierra sino el patrimonio que ella representa; pertenecen a otro territorio. Sentirse hijos de la misma madre eso se llama fraternidad, por eso yo negro me siento hermano de ustedes y sé que este territorio es nuestro.

jueves, 11 de julio de 2013

La sangre negra que corre por nuestras venas

Nosotros, los argentinos, tenemos un conjunto de características sociales y culturales atribuibles al pueblo negro 


LA SANGRE NEGRA QUE CORRE POR NUESTRAS VENAS

por:
LEONARDO  STREJILEVICH

Tuvimos desde siempre la ilusión de un país blanco y europeo excluyendo a los afrodescendientes; es necesario redescubrir la Argentina negra y mestiza que había sido invisibilizada en el pasado.

Hay tres errores que siempre saltan cuando se habla sobre los negros en el país. Ni eran pocos, ni los tratábamos bien ni fueron libres a partir de 1813 como se cree (Marta Goldberg); hay que sincerar el mito de país blanco y europeo y reconocer la significativa presen¬cia de los negros en nuestra tierra.

Si la Asamblea de 1813 hubiera declarado la libertad de los escla¬vos (que se hizo efectiva en 1861) y no la libertad de vientres, como efectivamente sancionó, el mismí¬simo Rosas no habría declarado en 1825 entre sus bienes muebles a los 33 esclavos que tenía repartidos en dos estancias. Algo normal para la época, cuando llegaban al puerto "toneladas de negros", a los que se bautizaba y daba el apellido de su dueño. Miles de los 11 millones de africanos vendidos como esclavos que llegaron a América eran en 1810 un tercio de la población por¬teña y el 60% de la catamarqueña, según consta en los registros.

Hasta 1970 “nun¬ca había habido negros en la Ar¬gentina” por culpa de dos ideologías surgidas en el siglo XIX –la del blanqueamiento, y la del marxismo– que hicieron que los estudios sobre los negros en la Argentina no se desarrollaran hasta los años 90.

El poderoso com¬promiso de la sociedad argentina con el concepto de un país blanco y europeo volvió muy difícil que los intelectuales argentinos pudie¬ran reconocer y aceptar la dimen¬sión negra de su historia, cultura y sociedad. El enfoque marxista y estructuralista teorizaba sobre las clases sociales y relegaba a un se¬gundo plano raza, etnia y género.

La historia oral, la an¬tropología biológica, la estadística y la musicología han demostrado que una parte considerable de la población argentina se reconoce como descendiente de los negros esclavizados hasta 1861 y man¬tienen buena parte de su cultura vigente (Pablo Cirio).

La ilusión forzada de una sociedad blanca y europea, de una París porteña, funcionó como  cepo que tornó invisible la suerte de los afrodes¬cendientes en Argentina, de aque-llos que sobrevivieron mestizos a las guerras de la Independencia, del Paraguay y a las epidemias de viruela y fiebre amarilla.

Existe "una narrativa dominante de la nación" que for¬zó e invisibilizó la presencia y las contribuciones étnicas y raciales de los africanos en América (Alejandro Frigerio).

Hoy sabemos que el 5% de la población argenti¬na es afrodescendiente. Muchos siguen diciendo que no existen y sin embargo son alrededor de  2 millones.

Las diferencias entre negros y blancos según los códigos racistas y los estereotipos negativos que aún tiene nuestra sociedad se pueden listar de este modo:

*Un blanco vestido de blanco es doctor; un negro vestido de blanco es heladero.

*Un blanco con alas es un ángel; un negro con alas es un murciélago.

*Un blanco tomando vino está haciendo el aperitivo; un negro tomando vino está emborrachándose.

*Un blanco que junta llaves es un coleccionista; un negro que junta llaves es un delincuente.

*Un blanco con novia jovencita es afortunado; un negro con novia jovencita es degenerado.

*Un blanco con uniforme es militar; un negro con uniforme es portero.

*Un blanco rascándose es alérgico; un negro rascándose es sarnoso.

*Un blanco con un arma es precavido; un negro con arma es asaltante.

*Un blanco con maletín es ejecutivo; un negro con maletín es traficante.

*Un blanco corriendo es deportista; un negro corriendo es carterista.

*Un blanco con sandalias es turista; un negro con sandalias es marihuanero…

Sin embargo: el Presidente del país más poderoso del mundo es negro; el líder del Comité Nacional Republicano es negro; la magnate de los medios más conocida es negra; el mejor golfista del mundo es negro; una de las máximas jugadoras de tenis del mundo es negra; entre los actores que más ganan en el mundo están los negros; el conductor de carreras de autos más veloz del mundo es negro; uno de los astrofísicos más brillantes es negro; uno de los neurocirujanos más reconocidos es negro; el hombre más rápido del planeta es negro; varios de los más grandes músicos y creadores de todos los tiempos del mundo son negros…

Entonces, la Argentina tiene, entre otras, raíces africanas. Hay que  pensar en tres raíces, vale decir, a considerar los orígenes blancos, negros y aborígenes de la cultura argentina (Néstor Ortiz Oderigo). Para nuestro orgullo blancoeuropeo, la prosapia negra del tango representa una piedra en el zapato. La Argentina no fue ni es el país blancoeuropeo que imaginaron nuestros abuelos, sino parte indisoluble de Afroamérica. No nos diferenciamos del resto del continente por no poseer población negra, sino por no asumirla como parte de nuestra identidad. Como sucedió en otros países de América, por nuestra sed de enriquecimiento y de poder fuimos cómplices de la trata esclavista.

Varios músicos nuestros, ya legendarios, son todos ellos de ascendencia africana: Carlos Posadas, Gabino Ezeiza, Gregorio "Soti" Rivero, Enrique Maciel, Leopoldo Ruperto Thomson, apodado el "Africano", y Ricardo Justo Thomson. Los negros bailaban autoexcluídos en aquellos tiempos coloniales el candombe, el fandango, la calenda y la bambula danzas consideradas por los blancos como verdaderos ritos sexuales y por ello desaprobados.

Los negros, son más argentinos que la mayoría de nosotros. El barco donde vinieron es muy anterior al barco donde vinieron los inmigrantes. Están acá desde hace cinco generaciones.
En la Argentina se extranjeriza lo negro, como si negro y argentino fueran irreconciliables.
El racismo argentino existe pero no es agresivo y abierto como el de tantos otros países, sino que está oculto, no agrede, es suavecito y silencioso.

Nuestro racismo es diferente del racismo común en países donde la presencia negra resulta indiscutible, se trata de una sorpresa originada en una negación: desde siempre nos han asegurado que en la Argentina no había ni quedan negros. Creemos ingenua o aviesamente que así como los indígenas parece que desaparecieron sin dejar rastros durante la Campaña del Desierto, los negros se evaporaron como por ensalmo durante las epidemias de cólera y de fiebre amarilla. Persisten  estas dos ilusiones;  una simple mirada bastaría para discernir, en los libros de historia (Sarmiento y Rivadavia no descendían precisamente de vikingos) o, simplemente, en la calle.

Los negros están entre nosotros; se han mezclado, se han fundido, pero siguen entre nosotros. Considerarlos cosa del pasado  y limitar su influencia sociocultural y no considerar ni reconocer sus aportes  reproducen mecanismos coloniales basados en el criterio de la utilidad; lo que realmente importa no es lo que nos aportaron, sino lo que son.

La realidad fundamental es que los argentinos somos casi todos mestizos. El error de no pensarse africano es similar al error de pensarse europeo.

Los barcos negreros siguieron llegando a Buenos Aires hasta 1861. Aunque la libertad de vientres se decretó en 1813, y aunque la Constitución de 1853 abolió definitivamente la esclavitud, la verdad fue otra. Entre las últimas camadas de esclavos negros, se cuentan los que trajo en 1850 el almirante Brown que, después de su retiro como marino del almirantazgo, se dedicó al comercio esclavista; se conocen los nombres de los barcos en que arribaron.

 Los esclavos, entre nosotros, fueron mal tratados. Los historiadores blancos han contado la historia como han querido. Es cierto que en Buenos Aires había negros de servicio, pero ¿es tratar bien arrancar a alguien de su país y hacerlo trabajar gratis? Eso, sin contar las plantaciones de caña de azúcar de Tucumán, donde menudeaban los latigazos igual que en Cuba o en Brasil. Si cantaban o bailaban, eran doscientos azotes, por lo menos, ordenados por los patrones esclavistas. Lo mismo por adorar a otros dioses o hablar  lengua propia. Juan Manuel de Rosas,  no los quería tanto como se dice; de repente estiraba la mano sin avisar, y si el negro que estaba parado atrás no le ponía rápido un mate, lo mandaba a azotar.

Ortiz Oderigo, en sus libros, nos habla de los "buques fantasma", que, cargados de "hombres con dueño", llegaban a nuestro puerto desde el Congo, Angola, Mozambique y Benín, trayendo hasta nosotros dos culturas: la bantú y la sudanesa. En 1730, dice, la Gran Aldea contaba con cincuenta mil habitantes, de los cuales veinte mil eran negros. Pero considerar que todo esto pertenece a nuestra prehistoria es tan negador como no observar en nuestro rostro argentino las huellas de esos pueblos que nos dejaron, además del tango,  la zamba y la chacarera, su propia sangre.

Olvidarse de los negros, invisibilizarlos, es un olvido que nuestra patria debe reparar, no por ser la sola culpable de un comercio tan indigno (una potencia negrera como Francia lo fue bastante más, y ya no duda en admitirlo golpeándose el pecho), sino para reconocerse a sí misma de una vez por todas. Recordar la presencia de un barco del que descienden en nuestras costas hombres negros encadenados significaría, por fin, la aceptación de lo que somos.

Los negros en el Buenos Aires antiguo fueron habitantes numerosos; toda la vida doméstica giraba sobre ellos, los indígenas y los negros fueron los primeros proletarios en el Río de la Plata (Julio Mafud). La condición de esclavos de estos negros hacía que trabajaran en casas pudientes como cocheros, jardineros, cerrajeros, pajes, cocineros, mucamos, sirvientes, faroleros, aguadores, panaderos, zapateros. Las negras eran las criadas de confianza de las damas; amasaban, cebaban mate, cocinaban, hacían la limpieza…afuera, en la calle, vendían en beneficio de sus dueños pasteles, postres, dulces y tortas…

Buenos Aires, a mediados del siglo XVIII poseía 16.000 habitantes de los cuales casi las tres cuartas partes eran negros, mestizos y mulatos que se arrinconaban en veinte manzanas de los barrios de San Telmo, Concepción, Santa Lucía y Monserrat. Es un misterio insondable la rápida desaparición física de los negros en nuestras tierras ya sea por asimilación racial, por enfermedades o barridos por el fragor de las guerras y batallas teniendo en cuenta que los negros y los morenos lucharon en casi todas las acciones bélicas del Río de la Plata desde las invasiones inglesas  (batallón de Pardos y Morenos), en la emancipación con los patriotas,  también con los realistas y en nuestras luchas internas (Urquiza poseía dos batallones de negros que lucharon en Caseros contra los mulatos de Rosas) cosa que no ha ocurrido en el Uruguay y en el Brasil que importaron mayor cantidad de negros esclavos que nosotros. Los negros podían conquistar su libertad incorporándose a los ejércitos; eran buscados por su habilidad, coraje y sometimiento a los mandos teniendo en cuenta, además, del rechazo de los nativos de nuestro país por el servicio militar.

La expansión capitalista en América no se puede comprender sin la trata de esclavos, la expoliación y la violencia (Julio Mafud). Los productos más importantes en la época colonial fueron el azúcar, el tabaco, el algodón y el cuero que eran trabajados con procedimientos y técnicas elementales que requerían mano de obra intensiva en grandes extensiones de monocultivos y de pastoreo. Las colonias padecían la falta de mano de obra; los indígenas agotados, fugitivos, perseguidos y asesinados se iban diezmando. Los blancos no trabajaban eran feudales, funcionarios o dueños de la tierra y sus productos y se consideraba el trabajo en las colonias una actividad y una faena de esclavos (Germán Arciniegas); “el negro era otra riqueza, otro animal”. El P. Cayetano Cattáneo afirmaba en 1730 que los esclavos eran los únicos que trabajaban en el Río de la Plata.

 La importación de negros para la esclavitud a las Antillas comenzó en el siglo XVI, en Europa la esclavitud ya era familiar, con la aprobación de la corona española; su comercio se efectuaba más por la vía bucanera que por la vía legal (el contratista portugués Pedro Gómez Reynal suministró a ese mercado 38.000 esclavos en casi diez años). Portugal abastecía de esclavos a varias naciones europeas con sus posesiones del Africa; este comercio llegó a ser el más ventajoso en aquellos momentos.

España permite por Real Cédula (1789 y 1791) el libre comercio en sus colonias de venta de esclavos centralizando la gestión en Sevilla y Cádiz donde sólo los castellanos podían traficar por ser miembros del Consulado de Sevilla y sólo se podía transportar esclavos a las colonias con la autorización previa de la Corona; un poco más tarde se incorporaron a este mercado los ingleses que compraban los esclavos en las costas de Guinea y los transportaban para revenderlos en América. En 1580 se unen las coronas de España y Portugal para el comercio de esclavos dado la gran demanda. Expulsados los ingleses de las colonias españolas el comercio derivó a los portugueses y holandeses. Los holandeses estimulaban el cultivo del azúcar y al mismo tiempo suministraban los esclavos para las tareas. En el Río de la Plata se pagaba por la compra de esclavos a través del trueque con trigo, cuero o lana.

La extenuación por el trabajo de los negros esclavos era más barata que la del indígena. Poco a poco, Inglaterra monopolizó el tráfico y el comercio de esclavos (el primer empresario inglés que comerció públicamente con esclavos fue Sir John Hawkins, precursor de las flotas corsarias y de las compañías comerciales que, para no pasar por contrabandistas, pagaban los derechos de licencias y las cargas oficiales; la reina y muchos miembros de la Corte tenían acciones clandestinas en estas empresas ) desplazando a España, Francia, Portugal y Holanda ; a través de doscientos años de contrabando y filibusterismo se apoderó de numerosos dominios de españoles, portugueses y franceses en América violando leyes comerciales y monopolistas; los asientos de esclavos fueron utilizados para la expansión colonial que traía aparejada la conquista económica y política. La piratería en gran escala constituyó hasta el final del siglo XVII una rama importantísima del comercio regular. Esta narración es una breve historia de la realidad.

Fuente: http://www.elintransigente.com/notas/2010/8/27/sangre-negra-corre-nuestras-venas-53935.asp

miércoles, 10 de julio de 2013



TES Teatro en Sepia
presenta la obra teatral
"Afrolatinoamericanas.
De Voces, Susurros, Gritos y Silencios"

Dirección: Alejandra Egido
Guión: Alejandra Egido y Lea Geler

TODOS LOS SÁBADOS DE JULIO A LAS 21HS

TE ESPERAMOS
 Afrolatinoamericanas. De voces, susurros, gritos y silencioses la puesta en escena de diversos textos históricos y poéticos escritos por mujeres afrolatinoamericanas que relatan las gestas, pasiones, pesares e ilusiones de las mujeres afrodescendientes de Argentina y Latinoamérica, desde la época de la esclavitud hasta nuestros días. Llegadas a territorio latinoamericano en los barcos esclavistas, secuestradas y privadas de toda libertad, estas mujeres lucharon, se rebelaron y tejieron estrategias que les permitieron no solamente sobrevivir sino rehacer sus vidas, entrelazándolas con la de un país (y un continente) que aún no toma conciencia de su presencia ni de su historia, haciendo recaer sobre ellas el olvido, la discriminación y los prejuicios.
Con el apoyo institucional del INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo) (Disp. 211/12) Declarada de Interés Social y Cultural por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Exp. 3077-D-2012).

Apta para mayores de 13 años

Movimiento Afrocultural
- Defensa 535 - Monserrat - TE: (011) 4342-6610
grupoliberacion@gmail.com - http://www.movimientoafrocultural.blogspot.com.ar/


miércoles, 3 de julio de 2013

DANZAS DEL XIRË

Recreaciones de los 16 ORIXÁS
AFRO brasileñas
Dirección: Isa Soares
Coordinación: Pablo Soares.
Colaboración: Integrantes del Espacio ALÁBASE.
Domingo 7 de JULIO de 17 a 18:30 hs
Bono contribución: $15

Reseña sobre las danzas por Isa Soares:

La danza del “xirê de “Orixás“es una herramienta de contención. La palabra “xirê” tiene escritura y fonética afro brasileña. Proviene de la africana “siré” En el idioma yoruba significa: juego, práctica de un deporte.
La secuencia de estas danzas cuentan los antecedentes históricos-étnicos-religiosos de los pueblos africanos de origen Yoruba (Nigeria), con influencias dahomeanas (actual República de Benin) y Angola, acompañadas de sus cantos rituales. Fueron traídas a Brasil afines del siglo XVII hasta inicio del XX. Comprende una rutina denominada “XIRÊ DE ORIXÁS”, metodología resultante de un largo proceso personal relacionado a la resistencia y al auto conocimiento.

La presentación del “xirê” propicia una compleja ejercitación del cuerpo integral. Los movimientos oscilan desde la simpleza de los gestos cotidianos, hasta los más complejos.

A los orixás en las danzas los he pensado como representantes de diferentes instancias mediadoras dentro de los ciclos vitales. Son instrumentos para acercar al hombre en la búsqueda del bien estar y su plenitud. Poseen las mismas cualidades y defectos humanos. Los gestos, en esa recreación, relatan el recorrido del cuerpo por instancias de vida. Van contando como realizamos algunas tareas. Representan simbólicamente a los elementos de la naturaleza (danzas para el agua, para la tierra, el fuego el aire y sus relaciones con las vibraciones del tono corporal de cada uno de nosotros. Por ende, con la naturaleza misma. Las danzas alaban esos tránsitos. Bailando juntos, todos tenemos la posibilidad de compartir el espacio, accediendo potencialmente a la construcción de ese “algo entre todos”.

Suelo llamar “ALÁBASE” (1) a toda aquella persona que, de alguna u otra forma o en algún momento, se ha identificado con la gestación de ese espacio creativo. En el idioma yoruba, ALÁBASE, se puede traducir como: “aquel que comparte una tarea”.

Gracias y que lo disfruten.

(*) Si lo necesitas, se permite divulgarlo. Cite la fuente en lecturas y transcripciones.

(**) Síntesis de la ponencia RELATOS, TESTIMONIOS, METODOLOGIA, RESIGNIFICACIONES, MEMORIA E IDENTIDAD LA DANZA DEL “XIRÊ DE ORIXÁS . Tercer Congreso Internacional de Culturas Afro americanas. Del 05 al 10 de septiembre de 2006. Instituto Nacional de Musicologia “Carlos Vega”. VI Encuentro del Instituto Hemisferico Corpolíticas en las Américas. Formaciones de Raza. Clase y Género. Centro Cultural Recoleta y Teatro Empire. Colaboración del Instituto Di Tella. 8 a 17 de junio de 2007. Buenos Aires, Argentina. Maria Isabel (Isa) Soares
+info: Movimiento Afrocultural – Defensa 535 – CABA
www.movimientoafrocultural.blogspot.com // grupoliberacion@gmail.com

sábado, 15 de junio de 2013

CELEBRACIÓN DEL DÍA DE ÁFRICA 2013



El “Día de África” se celebró el último jueves 30 de mayo en el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de la Nación, en un encuentro que reunió a embajadores de los países africanos, funcionarios diplomáticos nacionales, miembros de la comunidad africana residente en el país y afrodescendientes. En el 50º aniversario de la fundación de la Organización de la Unidad Africana (OUA) –organismo que impulsó a partir de la década del ´60 en Addis Abeba, Etiopía, la unidad, la cooperación y la erradicación del colonialismo, y que fue reemplazado en 2002 por la Unión Africana-  el continente africano se ha transformado de manera significativa.
En el salón Manuel Belgrano, las palabras de bienvenida estuvieron a cargo del secretario de Relaciones Exteriores de la Cancillería argentina, embajador Eduardo Zuain, quien se refirió al por qué de la elección del 25 de mayo como “Día Mundial de África” y explicó que OUA nació en 1963 con la inmensa tarea y responsabilidad de “promover la unión y la solidaridad entre los pueblos de un continente, que luchaba por acabar con todas las formas de dominio y explotación a las cuales eran sometidos sus hombres por parte de las potencias imperiales”. En este sentido, comentó que “los ecos de aquellas luchas épicas –forjadas por nombres como Nelson Mandela o Patrice Lumumba, entre otros- lejos de limitarse al continente africano, resonaron con fuerza en el mundo entero y sirvieron de ejemplo a millones de hombres y mujeres que, desde otras latitudes, también luchaban por conquistar sus derechos”. Sin duda, la creación de la entonces OUA marcó un antes y un después en la historia de todo el continente africano, como organismo que bajo la lucha política peleó por la soberanía de los pueblos del continente; batalla que provocó que la palabra “descolonización” fuera unos de los ejes centrales de debate en la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
África se mueve, y por eso hoy el siglo XXI encuentra al continente africano en un lugar muy distinto. “Si acaso ayer la lucha fue por la descolonización, hoy lo es por el desarrollo de sus pueblos, centrando sus energías en consolidar la paz y la seguridad”, sostuvo el secretario de Relaciones Exteriores de la Cancillería argentina. En lo que refiere al actual contexto de crisis económica internacional, la primera década de este siglo vio crecer al conjunto de estados africanos “dos puntos por encima de la media mundial, mientras que el producto per cápita creció más del 150 por ciento en los últimos diez años”, dijo Zuain. “Más aún, las proyecciones para 2015 señalan que de las diez economías que más crecerán, siete serán africanas, añadió.
Asimismo, expresó que “Argentina tiene a África dentro de sus prioridades en política exterior, prioridad que se constata en la intensificación del diálogo político de alto nivel, con cada vez más estados del continente, la celebración de acuerdos, la ampliación de cooperación, la realización de funciones comerciales y la apertura de nuevas embajadas argentinas en el continente africano”.
Argentina no sólo tiene en sus raíces a los pueblos indígenas originarios, sino a miles de inmigrantes africanos que llegaron a este país producto de la servidumbre. “La ley de liberación de vientres en 1813 –que liberó a los esclavos nacidos en otro territorio- y la abolición definitiva de la esclavitud, con la Constitución Nacional en 1853, fueron los primeros pasos destinados a incorporar a los africanos y sus descendientes en la sociedad argentina”, indicó Zuain. Sin embargo, el fenómeno migratorio se renueva en este siglo con la llegada de miles de africanos que aportan desde su cultura y su trabajo, para consolidar el progreso de este país. De esta manera, Zuain concluye que “África está en movimiento y será nuestra tarea, para las próximas décadas, mantener el ritmo para seguir esos pasos. ¡Viva la Unión Africana! ¡Viva América Latina!”.
Luego, subió al escenario el embajador de la República Argelina Democrática y Popular en la Argentina y decano del grupo de embajadores africanos, Benaouda Hamel, quien expresó que celebramos el 50º aniversario de un acontecimiento que “daría a luz un futuro brillante, al salir de la colonización”. En este sentido comentó que “durante mucho tiempo África permaneció en la sombra, saliendo a la luz solamente de manera marginal, con su costa oeste desangrada por la trata de esclavos, condenados a una larga noche inhumana”.
“La empresa colonial no se contentaba con pisar África, no era suficiente despojar a la víctima de sus bienes, había que –además- herirla, negándola. Es decir, negándole el derecho a ser humana”, opinó el representante argelino. De esta manera, Hamel llamó a la reflexión y propuso repensar el presente sin remordimientos ni arrepentimientos, con los ojos bien abiertos y la voluntad tendida en el porvenir, postura que compartían y fomentaban los padres fundadores de esta África plural y unida.
“África y los africanos saben sobre el estado de derecho, la buena gobernanza, el respeto de las libertades y de los derechos humanos. África está lista para recuperar su lugar entre los grandes conjuntos continentales”, señaló Hamel.
Por último, el representante argelino destacó que “más allá del lazo histórico-cultural de sangre que une a la Argentina con África, ambos tienen un fuerte potencial económico de naturaleza complementaria, que puede contribuir al desarrollo de los respectivos pueblos”, objetivo en el que trabajan los embajadores.
Poco después de las palabras de Hamel, una pantalla gigante dispuesta sobre el escenario mostró una proyección de distintos momentos que se han vivido en el Segundo Festival Cultural Panafricano de Argel, que reúne como hace más de 40 años a centenares de músicos, bailarines africanos. Allí, un recorrido sobre la historia del continente: desde la esclavitud y el sometimiento, hasta el surgimiento de movimientos independentistas y la liberación del enclave colonial.
Concluido el acto en el salón Manuel Belgrano, fue el turno de pasar a un salón contiguo donde las mesas con canapés y platos típicos de países africanos deleitaron a los concurrentes. Por supuesto no podía faltar un brindis, las fotos y el apretón de manos. Aunque la mayor de las sorpresas se la llevó la música y el baile propuesto por un grupo de nigerianos, que no sólo colorearon la tarde con su ritmo y cordialidad, sino también con sus brillantes atuendos.

Por: Sabrina Améndola




domingo, 9 de junio de 2013

Día Nacional de Afroargentinos y Cultura Afro

El Gobierno oficializó la ley que instituye el 8 de noviembre de cada año como "Día Nacional de los Afroargentinos y de la Cultura Afro", en conmemoración de María Remedios del Valle, a quien el General Manuel Belgrano le confirió el grado de Capitana por su arrojo y valor en el campo de batalla".


Según lo determina la norma 26.852 sancionada el pasado 24 de abril y publicada en el Boletín Oficial, se instituye "el día 8 de noviembre como Día Nacional de los/as afroargentinos/as y de la cultura afro en conmemoración de María Remedios del Valle, a quien el General Manuel Belgrano le confirió el grado de Capitana por su arrojo y valor en el campo de batalla".

Además, se incorpora esa fecha "al calendario escolar" y se encomienda al Ministerio de Educación de la Nación "acordar la incorporación a los contenidos curriculares del sistema educativo, en sus distintos niveles y modalidades, la conmemoración de dicho día y la promoción de la cultura afro".

Fuente: http://www.argentina.ar/temas/historia-y-efemerides/19088-dia-nacional-de-afroargentinos-y-cultura-afro