Entrevista Nengumbi con Paul Byrne

Buenos Aires, Argentina Diciembre 2009

miércoles, 20 de mayo de 2020

ENTRE MICRORACISMO Y MACRORACISMO




Por: Sergio Francano

¿Veo veo….?

Negra siempre he sido,
como si negarlo, pudiera;
desde las raíces hasta el alma,
desde el cielo hasta mis ancestras,
desde el nuevo horizonte
hasta las montañas que me esperan.
(...)
Negra siempre he sido,
como negarlo, si quisiera,
porque he sido magia, revolución y resistencia.

Este fragmento es parte de un poema de Jazmín Reyes. Ella vive en Lima, Perú y se define en @poetafrofeminista, su cuenta de Instagram, como “Poeta, activista afrofeminista, negra disidente, gorda y libre”. Con ella y con otros dos entrevistados hemos conversado sobre racismo y discriminación racial con el fin de intentar entender una práctica que todos ejercemos y de la que, si no sos víctima de ese maltrato, no te das cuenta que haces: hablamos de los microracismos.
Jazmín es afrodescendiente y tiene un vínculo muy fuerte con sus raíces africanas, sin embargo, sus problemas con el racismo tienen que ver con otros elementos:

Todas las experiencias que tengo, en relación al racismo, el filtro principal ha sido el color de piel. Entonces, soy afrodescendiente, también entiendo que hay afrodescendientes de piel clara, pero yo me considero una mujer negra, básicamente basado en mis características físicas, mi color de piel, mi cabello, la forma de mi cuerpo, todo eso como  que ha englobado toda mi experiencia.
Nengumbi Celestin Sukama vive en Buenos Aires, Argentina y es el fundador del Instituto Argentino Para la Igualdad, Diversidad e Integración (IARPIDI). Nació en la República Democrática del Congo y vive en Argentina desde 1995. Él nos explica porque es necesario el termino afrodescendiente y suma una disidencia:

El termino afrodescendiente nace en una cumbre realizada Santiago de Chile, en agosto del 2000, mientras se prepara la tercera Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia, que se llevó a cabo en Durban, Sudáfrica, del 31 de agosto al 8 de septiembre de 2001. En esa cumbre, los/las descendientes de esclavizados/as africanos/as deciden que, de acá en más se llamaran afrodescendientes, para sustituir a todas las otras denominaciones negativas, estigmatizantes, peyorativas que les daban personas de ascendencia europea sin tener derecho a hacerlo. Pero sabemos cómo funciona la supremacía racial, y es sobre 
esta base que nacen términos como "negro", "Moreno", "Negrito", "Morocho", etc.

En cuanto al termino afrodescendiente, este último no hace hincapié sobre el color de la piel, lo cual es política y humanamente correcto. Obviamente con el racismo, cuanto más oscura sea la piel, más se nota que la persona es de descendencia africana, por tanto, más alto será el nivel de racismo en cuanto a privación o acceso a derechos. También existen los/las africanos/as, como es mi caso. Yo nací en la República Democrática del Congo, No tengo ninguna vinculación con la esclavitud, no soy afrodescendiente, soy congoleño y africano. Soy también afroargentino por tener la nacionalidad argentina, pero no soy afrodescendiente argentino.

Ariana Cantillo es colombiana, vive en Cartagena y escribe en su blog “La Afrocolombiana”. Ella entiende que, el racismo tiene su raíz en la cultura:

De alguna forma, uno confía en lo que se ve más conocido para uno. Si no estás acostumbrado a lidiar con personas de piel oscuras, como lo quieras llamar y solo tengas una referencia de ese tipo de personas, que es normalmente la de ratero, la mentirosa, la puta, entonces seguramente nunca le vas a dar la oportunidad a que encaje más con esa descripción.

En el caso de la Argentina, la cultura se aferra  la idea de que a este país lo hicieron los inmigrantes, pero no cualquier inmigrante. Se construye en base a la cultura europea, invisibilizando a los africanos y a los nativos. Nengumbi nos dice:

El artículo 25 de la Constitución dice que Argentina fomentará la inmigración europea, porque Argentina quiso ser un país biológica y culturalmente europeo, es decir blanco, aunque blanco no existe, porque blanco es el color de esta hoja, entonces es una construcción ideológica, política y cultural, para darle nombre y sentido a esa jerarquía racial que habían inventado.

Lo cultural es lo propio, lo nuestro, lo que somos, nuestra esencia. Es así que la cultura racista se hace carne incluso en las personas que sufren discriminación racial. Jazmín nos cuenta su experiencia familiar:

Mi papa no decía que era afro, ni que era negro, era como que se sabía cuando nos mirábamos al espejo, pero no era que lo decía abiertamente. Además, como no tuve mucha vinculación con mi familia afro, con la familia de mi papa, tampoco tuve esa conexión. Pero al mismo tiempo recibía mensajes de mi papa, diciéndome exactamente que tenía que estudiar más, porque soy negra y que a las personas negras la discriminan y piensan que no pueden ser inteligentes, entonces recibir esos mensajes de mi papa era recibir una gran presión por ser siempre la mejor en el colegio, ser siempre la mejor en la universidad porque era lo que me tocaba de alguna manera. Como que te das cuenta de que son mensajes de que, si eres negra tienes que destacar, pero al mismo tiempo de no hablar de nuestra negritud como símbolo de orgullo.

Sin embargo, todos nuestros entrevistados entienden que los prejuicios son la base del racismo y de la discriminación racial. Por eso, han intentado reivindicar su identidad afro desde sus propios cuerpos. Jazmín y Ariana nos dan como ejemplo, que ellas se reivindican dejándose crecer el pelo natural, y la última de ellas nos aclara:

Yo creo que la mejor manera de uno como negro reivindicarse es dejar de juzgarnos entre nosotros mismos. Por ejemplo dejar de suponer que un muchacho monito que viene por la calle es un atracador o dejar de suponer que de pronto porque una persona sea de piel oscura pertenece a cierto estrato social,  de pensar que porque alguien es negro es pobre, ese concepto está completamente fuera de tiempo. ¿Qué otra cosa puede hacer uno para reivindicarse? Eso, internamente no sentirte menos ¿Entiendes? porque hay personas que se sienten menos capaces, menos inteligentes por el hecho de ser moreno. Yo creo que eso es como el inicio de todo es para empezar a reivindicarte con tu raza, primero tienes que darte valor a ti mismo, como afrodescendiente y no pensar que vales menos que otra persona o que le debes nada a alguien.

A pesar de su búsqueda y su reivindicación como africanos y afrodescendientes, la cultura racista esta tan arraigada que ha llegado al punto de volverse invisible, Pequeñas frases o acciones que ejecutamos sin darnos cuenta de que estamos siendo racistas. Jazmín nos da unos ejemplos:

Creo que lo más fácil que se me ocurre del microracismo es esta acción de cuando te tocan el cabello, por lo menos a mí, como que te dicen "ay, qué bonito esta" y ya te lo tocaron sin el permiso, y eso me ha generado mucha molestia, me hace mucho ruido esa sensación. Yo lo entiendo como que tu propia identidad, tu propia expresión de pertenencia entonces la otra persona tiene ese poder de poder tocártelo en el momento en que lo desee.

Los microracismos o racismo invisibilizados o naturalizados, son parte de nuestra vida cotidiana y afectan muchísimo a las personas que lo padecen. Nengumbi, profundiza un poco más en el tema:

Lo micro constituye la base de lo macro. Lo macro es el conjunto de lo micro. Cuando te dicen “negrito”, “lo digo con cariño no es para ofender” y quieren insistir e insistir o “morochito”, “morocho”, “es con cariño”, “no es para ofender”, insisten, insisten, “el día se puso nublado” porque vio a un africano, “debe estar por llover”, en un día soleado, “en cualquier momento llueve”.

Fanón desarrolló muy bien el tema de la exotizacion que hicieron los europeos, el afro es objeto sexual, ya sea el varón o la mujer. "Oh, mira ese negrito, que tiene músculos grandotes", "mira, como me gustaría darle a esa negrita". Todo eso forma parte de lo que se llama Microracismo. Otro ejemplo es cuando preguntan a una persona afro ¿de dónde sos?, olvidando que Argentina tiene presencia afro desde el siglo XVI.  

Superar los microracismos requiere de cada uno de nosotros un compromiso de deconstrucción, poder desarmar lo que para nuestras sociedades es normal y lastima a otros seres humanos iguales a nosotros. Es un proceso por el que tenemos que pasar todos. Ariana se refiere a esto, y destaca una cuestión importante:

Fíjate que ese concepto de reivindicarse uno como negro es un proceso interno. No es algo que tu veas todo el tiempo en la calle diciendo "Soy negro orgulloso", es una cuestión personal, netamente personal y hay muchas personas que, aquí en Colombia que no lo han tomado así. Está bien, están mostrando de alguna forma el orgullo de pertenecer a una raza, pero se ha tornado como una especie de campaña agresiva ante cualquiera que no sea negro, un contexto anti-cualquiera que no sea negro. Y es un error, un error que bueno, no solo cometen los lideres afrodescendientes sino muchos otros líderes sociales de algunos temas.

Sobre este mismo punto, Jazmín profundiza:

Es como una lucha entre el ego y la colectividad. Se está viendo porque, por un lado, la sociedad está reaccionando por la justicia social,  por la liberación de las mentes, de los pueblos, de las estructuras que están cayendo y, por otro lado, las mismas estructuras de poder no quieren caerse. Creo que mi análisis sería más como que es un conflicto, como que están en peleas y creo que al final si no se resuelven sus propios egos, o se cuestionan deconstruir sus egos, realmente va a afectar mucho a la colectividad, puede afectar mucho a lo que se pueda hacer de manera social, los pueblos.
Nengumbi considera que la solución no debería consistir en sustituir un poder por otro, sino, en desplazar El Centro:

El filósofo keniano Ngũgĩ wa Thiong’o en su libro titulado: “Desplazar el centro: La lucha por las libertades culturales”, apunta a liberar las culturas del eurocentrismo, de los legados coloniales y del racismo. Según el autor, estas luchas tienen como objetivo principal la creación de un mundo nuevo que no esté bajo la dominación de los colonizadores, es decir, la creación de una sociedad que promueva la igualdad entre todos los habitantes de la sociedad humana. El mundo está en esta situación por la mala fe de la “supremacía racial” al considerar a los pueblos no europeos como no humanos, sub humanos para luego, esclavizarlos, dominarlos, y oprimirlos. Al desplazar a los y las racistas del centro del poder se va a terminar generando un cambio, pero un cambio en el sentido de restablecer el equilibrio, no reemplazar el racismo europeo por otro racismo. El racismo siempre está ahí, latente, pero con la resistencia y la resiliencia, los oprimidos terminarán generando los cambios que la sociedad humana necesita para restablecer la paz, la harmonía y la justicia.

El camino de la desconstrucción requiere escapar del individualismo y volver a vincularnos como comunidad de iguales, que todos seamos uno para poder reconocernos en nuestra propia identidad y ser realmente libres. Eso se logra desplazando “El Centro”. No deberíamos ser ni oprimidos ni opresores, tenemos que ser simplemente humanistas.

lunes, 4 de junio de 2018

IARPIDI EN EL XXXVI CONGRESO INTERNACIONAL DE LA ASOCIACIÓN DE ESTUDIOS LATINOAMERICANOS – LASA 2018 – BARCELONA


Por: Nengumbi C. SUKAMA

Del 23 al 26 de mayo de 2018, en representación del Instituto Argentino para la Igualdad, Diversidad e Integración, Nengumbi Sukama participó del XXXVI Congreso Internacional de la Asociación de Estudios Latinoamericanos que se llevó en la ciudad de Barcelona, España. Para este año propuso como tema: “Estudios Latinoamericanos en un Mundo Globalizado” para que se pueda examinar tanto la forma en que personas de otras regiones estudian y perciben a América Latina, como la forma en que los estudios latinoamericanos contribuyen a la comprensión de procesos y problemas comparables en todo el mundo.

La ceremonia de apertura que incluyó la entrega de un reconocimiento a los ganadores de los Premios 2018 tuvo lugar el Centro Internacional de Convenciones (CCIB) - Salas 111 y 112 a las 7.30 hs de la tarde del día 23 de mayo. 
En mi caso, participé del panel de trató el tema de la Reemergencia indígena y movimientos afro: Cuestionando la nación en el cono sur. El panel nuestro fue coordinado por   Vannina Sztainbok de la Universidad de  Toronto y  Paulina L Alberto de la Universidad de Michigan fue la comentarista.  Compartí el panel con: Mariela E Rodríguez, Universidad de Buenos Aires (UBA) - CONICET  y cuyo tema la “Reflexiones sobre la reemergencia indígena en Uruguay y en Argentina en proyectos de investigación colaborativa”. Lamentablemente por cuestiones imprevistas, Washington J Díaz, Universidad de la República Uruguay no pudo partir del Congreso. Su tema iba ser: “La nueva agenda de derechos en Uruguay y los movimientos afrodescendientes”. 

El tema de presentación fue: El activismo afroargentino y la conquista de derechos donde hablé de las realidades sociales, civiles, económicas, políticas y culturales de los integrantes de la comunidad afro en Argentina. Realidades que demuestran una situación de marginalidad y vulnerabilidad de estos ciudadanos, especialmente en lo que se refiere al acceso a la educación de calidad, empleo digno, vivienda decente, participación política, acceso a cargos administrativos en el sector público así como en el privado, etc. 

Dichas realidades demuestran claramente una falta de goce y disfrute de los derechos humanos por parte de estos ciudadanos, llevándolos a una clara violación sistemática de sus derechos humanos, a su vez los coloca en una situación permanente de injusticia social con las consecuencias que esto implica a pesar de la existencia de varias normas legales que tratan de promover el bienestar de las personas de ascendencia africana residentes en esta sociedad.

Para ello, mi presentación tiene como principal objetivo la promoción, la defensa y protección de los derechos humanos de los afrodescendientes y africanos residentes en la República Argentina con la finalidad de mejorar su calidad de vida; lo cual puede alcanzarse solamente a través el activismo de los interesados entendiendo que los derechos nunca se regalaron, sino que, siempre se conquistaron.
Mi presentación trató desde luego del activismo anti-racista de afrodescendientes y africanos que desafía y transforma la noción de nación y ciudadanía en Argentina con la finalidad de mejorar lo relacionado al acceso, goce y disfrute de los derechos humanos. 

También, pude participar de otros panel interesantes como el de: Tensiones en torno a la identidad afrodescendiente y aymara: Procesos de etnogénesis y etnitización en el Norte Grande chileno. Panel coordinado por Pablo Mardones, Universidad de Buenos Aires  con los siguientes títulos y disertantes: Identificación y justicia: políticas identitarias desde la defensa indígena en el norte de Chile: Francisca Fernández; De negros a afrodescendientes: Consecuencias del (re)descubrimiento de una ancestralidad africana en procesos de etnificación identitaria en la región de Arica y Parinacota: Antonia Mardones, Universidad de California Berkeley; Procesos de identificación pan-aymara: vínculos urbanorurales y dinámicas transfronterizas a través de las fiestas patronales en la región de Tarapacá: Pablo Mardones, Universidad de Buenos Aires;  Jóvenes en tránsito: Relación entre la transición educacional rural-urbana de migrantes aymara en Arica, Chile y la construcción de sus identidades étnicas y nacionales: Andrea Paz Alvarado Urbina, Universidad de Pennsylvania y La búsqueda del reconocimiento de los afrodescendiente en Chile: María Paz Espinosa

En cierre consistió en un Gran Baile realizado en nuevo Estadio de Barcelona. 







sábado, 19 de agosto de 2017

Argentina se compromete a realizar acciones de visibilización, reconocimiento y promoción de derechos a toda la comunidad afrodescendiente del país

MINISTERIO DE JUSTICIA Y DERECHOS HUMANOS
Decreto 658/2017

Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural. Designación.
Ciudad de Buenos Aires, 15/08/2017

VISTO el Expediente N° S04: 0020313/2016 del Registro del MINISTERIO DE JUSTICIA Y DERECHOS HUMANOS y la Resolución A/RES.68/237 del 23 de diciembre de 2013 que proclamó el “DECENIO INTERNACIONAL DE LOS AFRODESCENDIENTES” entre el 1° de enero de 2015 y el 31 de diciembre de 2024 con el tema “Afrodescendientes: reconocimiento, justicia y desarrollo”, las Resoluciones 2106 A(XX) y A/RES/69/16 de la ASAMBLEA GENERAL de las NACIONES UNIDAS, y las Resoluciones AG/RES.2824 (XLIV-O/14), y AG/RES.2891 (XLVI-O/16) de la ASAMBLEA GENERAL de la ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS, y
CONSIDERANDO:
 
Que la Resolución A/RES.68/237 reitera que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y tienen la capacidad de contribuir de manera constructiva al desarrollo y bienestar de la sociedad.

Que dicha Resolución pone de relieve que, a pesar de la labor llevada a cabo para prohibir la discriminación y la segregación y promover el goce pleno de los derechos económicos, sociales y culturales, así como de los derechos civiles y políticos, millones de seres humanos siguen siendo víctimas del racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia, incluidas sus manifestaciones contemporáneas, algunas de las cuales adoptan formas violentas.

Que la Declaración adoptada en la Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia, celebrada en la ciudad de Durban, REPÚBLICA DE SUDÁFRICA, entre el 31 de agosto y el 8 de septiembre de 2001, reafirmó que la diversidad cultural es un valioso elemento para el adelanto y el bienestar de la humanidad en general, y que debe valorarse, disfrutarse, aceptarse auténticamente y adoptarse como característica permanente que enriquece nuestras sociedades.

Que la citada Declaración reconoció también, que la esclavitud y la trata de esclavos, en particular la trata transatlántica, fueron tragedias atroces en la historia de la humanidad, no sólo por su aborrecible barbarie, sino también, por su magnitud, su carácter organizado y, especialmente, su negación de la esencia de las víctimas.

Que también, reconoció que la esclavitud y la trata transatlántica de esclavos constituyen, y siempre deberían haber constituido, un crimen de lesa humanidad y que son una de las principales fuentes y manifestaciones de racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia, y que los africanos y afrodescendientes, los asiáticos y las personas de origen asiático y los pueblos indígenas fueron víctimas de esos actos y continúan siéndolo de sus consecuencias.

Que asimismo, reconoció que los sufrimientos causados por el colonialismo deben ser condenados e impedirse que ocurran de nuevo y lamentó que la persistencia de esas estructuras y prácticas se cuenten entre los factores que contribuyen a desigualdades sociales y económicas duraderas en muchas partes del mundo de hoy.

Que la DECLARACIÓN UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS establece en su Preámbulo que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana.

Que la ASAMBLEA GENERAL de las NACIONES UNIDAS adoptó el texto de la CONVENCIÓN INTERNACIONAL SOBRE LA ELIMINACIÓN DE TODAS LAS FORMAS DE DISCRIMINACIÓN RACIAL en su Resolución 2106 A (XX) de 21 de diciembre de 1965 y la misma entró en vigor, de conformidad con su artículo 19, el 4 de enero de 1969, siendo ratificada por la REPÚBLICA ARGENTINA el 2 de octubre de 1968.

Que el artículo 2 de la citada Convención consagra para los Estados Partes el compromiso de seguir, por todos los medios apropiados y sin dilaciones, una política encaminada a eliminar la discriminación racial en todas sus formas y a promover el entendimiento entre todas las razas.

Que el 18 de noviembre de 2014 la ASAMBLEA GENERAL de las NACIONES UNIDAS aprobó la Resolución A/RES/69/16 por medio de la cual adoptó el Programa de actividades del Decenio Internacional para los Afrodescendientes que figura en un anexo de la Resolución y que contempla el conjunto de actividades que deben realizar los Estados para poner en práctica el plan de lucha contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia.

Que la reforma de nuestra CONSTITUCIÓN NACIONAL del año 1994 otorgó rango constitucional, entre otros instrumentos, a la CONVENCIÓN INTERNACIONAL SOBRE LA ELIMINACIÓN DE TODAS LAS FORMAS DE DISCRIMINACIÓN RACIAL.

Que el 5 de junio de 2013, durante el Cuadragésimo Tercer Período Ordinario de Sesiones, la ASAMBLEA GENERAL DE LA ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS (OEA) adoptó en la ciudad de Antigua, REPÚBLICA DE GUATEMALA, la CONVENCIÓN INTERAMERICANA CONTRA EL RACISMO, LA DISCRIMINACIÓN RACIAL Y FORMAS CONEXAS DE INTOLERANCIA.

Que el Preámbulo de dicha Convención Interamericana expresa que las víctimas del racismo, la discriminación racial y otras formas conexas de intolerancia en las Américas son, entre otros, los afrodescendientes, los pueblos indígenas, así como otros grupos y minorías raciales, étnicas o que por su linaje u origen nacional o étnico son afectados por tales manifestaciones.

Que la ASAMBLEA GENERAL de la ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS aprobó la Resolución AG/RES.2824 (XLIV-O/14) titulada “Reconocimiento del Decenio Internacional de los Afrodescendientes” por la que reconoció el Decenio Internacional proclamado por las Naciones Unidas y encomendó al Consejo Permanente la realización de una sesión especial para celebrar el inicio del Decenio Internacional de los Afrodescendientes.

Que el 14 de junio de 2016, la ASAMBLEA GENERAL de la ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS aprobó la Resolución AG/RES.2891 (XLVI-O/16) que aprobó el “Plan de Acción del Decenio de las y los Afrodescendientes en las Américas (2016-2025)” que proporciona un marco para la implementación de políticas, programas y proyectos, así como lineamientos de cooperación con otras organizaciones regionales y nacionales para el reconocimiento y promoción de los derechos de las y los afrodescendientes en las Américas.

Que la Resolución A/RES.68/237 que proclamó el “Decenio Internacional de los Afrodescendientes”, resolvió solicitar al Presidente de la ASAMBLEA GENERAL que celebre consultas con los Estados miembros a fin de elaborar un programa para la aplicación del citado Decenio Internacional, basándose en el proyecto de programa que debía elaborar el GRUPO DE TRABAJO INTERGUBERNAMENTAL SOBRE LA APLICACIÓN EFECTIVA DE LA DECLARACIÓN Y EL PROGRAMA DE ACCIÓN DE DURBAN.

Que el Decreto N° 12 del 5 de enero de 2016 sustituyó del Anexo II al artículo 2° del Decreto N° 357 del 21 de febrero de 2002, sus modificatorios y complementarios, que establecen el Organigrama de Aplicación de la ADMINISTRACIÓN PÚBLICA NACIONAL centralizada, el apartado correspondiente, afirmando que la SECRETARÍA DE DERECHOS HUMANOS Y PLURALISMO CULTURAL del MINISTERIO DE JUSTICIA Y DERECHOS HUMANOS tiene como objetivos, entre otros, “1. Asistir al Ministro de Justicia y Derechos Humanos en todo lo que concierne a la elaboración, ejecución y seguimiento de las políticas, planes y programas para la promoción y la protección de los derechos civiles, políticos, económicos, sociales, culturales, comunitarios y los derechos de incidencia colectiva en general” y “2. Coordinar las acciones vinculadas a la promoción y protección de los derechos humanos con otros Ministerios del PODER EJECUTIVO NACIONAL, el PODER JUDICIAL, el MINISTERIO PUBLICO, el DEFENSOR DEL PUEBLO y el CONGRESO DE LA NACIÓN y con las organizaciones de la sociedad civil, en especial las organizaciones no gubernamentales de derechos humanos”.

Que en ejercicio de su competencia, la SECRETARÍA DE DERECHOS HUMANOS Y PLURALISMO CULTURAL viene realizando, conjuntamente con el INSTITUTO NACIONAL CONTRA LA DISCRIMINACIÓN, LA XENOFOBIA Y EL RACISMO (INADI) y el MINISTERIO DE CULTURA, acciones de visibilización y promoción de derechos a favor de la comunidad afrodescendiente en la REPÚBLICA ARGENTINA.

Que el presente se dicta en ejercicio de las atribuciones emergentes del artículo 99, inciso 1 de la CONSTITUCIÓN NACIONAL.

Por ello,

EL PRESIDENTE DE LA NACIÓN ARGENTINA
DECRETA:

ARTÍCULO 1°- Desígnase a la SECRETARÍA DE DERECHOS HUMANOS Y PLURALISMO CULTURAL del MINISTERIO DE JUSTICIA Y DERECHOS HUMANOS como la Unidad de Coordinación de las acciones a desarrollar en el territorio de la REPÚBLICA ARGENTINA con motivo del “DECENIO INTERNACIONAL DE LOS AFRODESCENDIENTES”, proclamado por la Resolución A/RES. N° 68/237, para el período comprendido entre el 1° de enero de 2015 y el 31 de diciembre de 2024.

ARTÍCULO 2°.- Encomiéndase a la SECRETARÍA DE DERECHOS HUMANOS Y PLURALISMO CULTURAL del MINISTERIO DE JUSTICIA Y DERECHOS HUMANOS elaborar un programa nacional para la aplicación del “DECENIO INTERNACIONAL DE LOS AFRODESCENDIENTES”, en coordinación, aprobado con el “Programa de actividades del Decenio Internacional para los Afrodescendientes” aprobado por la Resolución A/RES/69/16 de la ASAMBLEA GENERAL de las NACIONES UNIDAS y con el “Plan de Acción del Decenio de las y los Afrodescendientes en las Américas (2016-2025)”, aprobado por la Resolución AG/RES.2891 (XLVI-O/16) de la ASAMBLEA GENERAL de la ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS y en consulta y coordinación con las restantes unidades administrativas del PODER EJECUTIVO NACIONAL.

ARTÍCULO 3°.- Instrúyase a todas las unidades administrativas del PODER EJECUTIVO NACIONAL para que, dentro de sus respectivas esferas de competencia, presten la colaboración necesaria a fin de llevar a cabo las actividades enmarcadas en el presente Decreto.

ARTÍCULO 4°. – Comuníquese, publíquese, dése a la DIRECCIÓN NACIONAL DEL REGISTRO OFICIAL y archívese. —

MACRI. — Germán Carlos Garavano.
e. 16/08/2017 N° 59642/17 v. 16/08/2017

Fecha de publicación 16/08/2017

sábado, 22 de abril de 2017

Migrantes y Poder Judicial

 
El panel de profesionales que disertaron en la sala de planta baja de Yrigoyen Nº 475
 
Una interesante jornada bajo el tópico Los migrantes dialogan con el Poder Judicial se realizó en la sala de juicios de la Planta Baja de la sede penal de Yrigoyen Nº 475, donde se analizaron desde diferentes ópticas las miradas que se tienen en Argentina hacia los extranjeros.

Participaron del coloquio organizado por la Asociación Judicial Bonarense de Quilmes, Zulema Montero Barrientos, Jueza de Instrucción de Nor Cinti y presidenta de la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos Regional Yacuiba; Nemgumbi C. Sukama, Director Ejecutivo del Instituto Argentino para la Igualdad, Diversidad e Integración (IARPIDI) y Reina Isabel Torres, presidenta de la Asociación Civil Centro Integral de la Mujer Marcelina Meneses.

Garantizar derechos

Los disertantes expusieron y dieron su mirada acerca de la necesidad de garantizar los derechos de los migrantes en un contexto donde uno de los temas instalados en la opinión pública es la postura desde el Gobierno Nacional hacia las políticas migratorias.

Fuente: http://www.elsolnoticias.com.ar/notas/98063-migrantes-y-poder-judicial#.WPuR-TbVO5w.facebook



martes, 18 de abril de 2017

Presentación de IARPIDI ante la Comisión de Derechos Humanos del Honorable Cámara de Diputados de la Nación

Por: Nengumbi C. Sukama

El impacto negativo del DNU 70/17 para las comunidades migrantes

Nos encontramos hoy en esta Honorable Cámara de Diputados de la Nación para asumir nuestra responsabilidad como defensores/as de derechos humanos solicitando la nulidad del DNU 70/17 que aporta reformas que afectan negativamente los derechos de la personas migrantes en Argentina. Derechos que han sido garantizados por la Ley de Migraciones 25.871 y la Ley de ciudadanía 436.

Estas reformas no solo vulneran derechos de las personas migrantes respecto de las garantías mínimas del debido proceso, del derechos a la protección judicial efectiva y el acceso a la justicia, del derecho a la unidad familiar, del acceso a la nacionalidad argentina, del principio de la no discriminación consagrados en la Carta Magna, etc., sino que, también de forma injusta e injustificada, vinculan la migración con la criminalidad.  Decimos injusta e injustificada, puesto que se criminalizan a 1.995.551, por una mala conducta de apenas 4449 personas.

A través de vinculación, este DNU viene a reactivar el racismo institucional y estructural hacia las migraciones actuales, sobre todo, la inmigración latinoamericana, africana y asiática. Para ello, sobre la base de un abordaje filosófico e ideológico consideramos que al vincular la migración con el delito y la criminalidad, este DNU le da un marco legal al racismo institucional y estructural hacía estas migraciones. Esta reactivación encuentra su raíz histórica en el Art. 25 de la Constitución Nacional, donde se estipula: “El Gobierno federal fomentará la inmigración europea…”. Por lo que estaríamos hablando de un racismo avalado por Constitución Nacional.

Este posicionamiento filosófico e ideológico basado en la filosofía del racismo, en otros términos sobre la supremacía racial o supremacía blanca, demuestra claramente el propósito de los próceres de la Generación del 80 en querer construir una Argentina moderna, biológicamente blanca y culturalmente europea. Una Argentina excluyente de los pueblos originarios, los afrodescendientes, africanos y de la inmigración latinoamericana. Es este racismo, como lo expresa (Mármora 2016), promovido por la dicotomía “civilización o barbarie” que llevó a los genocidios hacía los pueblos originarios, a la falsa desaparición y la invisibilzación de los afrodescendientes, luego a la aparición de los cabecitas negras (desplazados internos argentinos) y por último, el fuerte y permanente rechazo respecto de la inmigración latinoamericana.

A parte de fomentar el racismo institucional, estructural y legal, este DNU fomenta también la invisibilizción de los aportes de las personas migrantes en esta sociedad. Es por ello que consideramos importantes visibilizar esos aportes que son de índole económica, cultural, educativa, social y política. Como lo expresamos anteriormente, resulta injusto, injustificado y poco racional, criminalizar a personas que aportan al presupuesto nacional entre 998 a 1497 millones de dólares anuales por una conducta inapropiada de migrantes que apenas aportan entre 2 a 3 millones.

Esta criminalización ha generado efectos negativos a través de tratos discriminatorios, xenófobos y racistas en hospitales, escuelas, distintas dependencias del Estado y en las calles hacía las inmigraciones no deseadas. La mejor demostración de ese racismo es a través de la violencia policial hacia estos grupos poblacionales, sobre todo, hacía los africanos. Estos tratos son claras manifestaciones contemporáneas del racismo, discriminación racial, xenofobia y todas las formas conexas de intolerancia.    

Cabe aclarar que estos efectos negativos  vienen a agravar la preocupación que ya el Comité para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial había manifestado en sus observaciones sobre la situación de la discriminación racial estructural en la Argentina, el 9 de diciembre de 2016. Con hechos de esta naturaleza, Argentina está haciendo totalmente lo opuesto respecto de las recomendaciones de las Naciones Unidas en el marco del Programa de Actividades del Decenio Internacional para los Afrodescendientes. En vez de combatir el racismo, al contrario lo está promoviendo.

Profundizando nuestro entendimiento sobre el racismo en Argentina, es importante considerar lo dicho por Mármora en Impacto de las migraciones actuales en la estructura económica y sociocultural de la Argentina, “la dicotomía civilización o barbarie, a la cual adhirieron los prohombres de la organización nacional, apostaban a una argentina moderna construida con gente y cultura europea y paralelamente a la desaparición de los pueblos originarios, sinónimo de inferioridad racial, de cultura de vagancia, y de imposibilidad de integración cultural”. Este pensamiento basado en la inferioridad racial se extendía a los afrodescendientes, la inmigración latinoamericana y asiática.

Frente a esta realidad, como defensoras y defensores de derechos humanos, es nuestra responsabilidad hacer lo que esté a nuestro alcance para combatir estas injusticias basadas en el racismo. Para ello, el Decenio Internacional para los Afrodescendientes (2015 -2024) decretado por las Naciones Unidas nos ofrece un cuadro ideal para combatir eficaz y eficientemente el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y todas formas conexas de intolerancia. El Decenio fomenta la promoción, defensa y protección de derechos humanos de personas afrodescendientes y tiene como Lema, Afrodescendientes: reconocimiento, justicia y desarrollo. En la Resolución de la Proclamación del Decenio, Naciones Unidas reitera que la supremacía racial siempre fue una falsedad científica y  expresa que: “todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y tienen la capacidad de contribuir de manera constructiva al desarrollo y bienestar de la sociedad, y que todas las doctrinas de superioridad racial son científicamente falsas, moralmente condenables, socialmente injustas y peligrosas y deben rechazarse, al igual que las teorías con que se pretende determinar la existencia de distintas razas humanas”,

Es por ello que los/as defensores y defensoras de derechos humanos deben trabajar en lineamiento y sintonía con el Programa de Actividades del Decenio Internacional para los Afrodescendientes para fomentando la construcción de un país igualitario, libre del racismo, la discriminación racial y la xenofobia. Una señal clara para que podamos empezar avanzar hacia esta dirección correcta es la nulidad del DUN 70/17.

El 20 de marzo pasado en Washington, en una audiencia de oficio convocada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Argentina tuvo la oportunidad de demostrar ante este organismo en qué consistía la necesidad y la urgencia que llevó a que se reformaran las leyes mencionadas arriba a través de este DNU. Lamentablemente, la delegación argentina no pudo demostrar nada, ni la necesidad, ni la urgencia. Por lo tanto, no habiendo, ni necesidad, ni urgencia para reformar estas dos leyes, corresponde


Es desde luego la responsabilidad de la Comisión de Derechos Humanos del Honorable Congreso de la Nación trabajar incansablemente para que se logre dicha meta, es decir la nulidad de este DNU que represente un gran y grave retroceso en materias de política migratoria y de derechos humanos.

sábado, 15 de abril de 2017

LOS MIGRANTES DIALOGAN CON EL PODER JUDICIAL

 Fundamentos:
El proyecto migratorio se convierte muchas veces en una nueva esperanza para las millones de personas que se desplazan por el globo. Actualmente la comunidad migrante internacional equivale numéricamente al quinto país más poblado del mundo. Se trata de una enorme diáspora compuesta por: 244 millones de migrantes; 740 millones de migrantes internos; 60 millones de desplazados por la fuerza. Todos ellos, obligados a dejar atrás sus países por múltiples causas estructúrales que vulneran y/o afectan sus derechos humanos fundamentales. Atención: 1.000 millones de personas se encuentran atravesadas por la migración; 1 de cada 7 personas es migrante.

Los y las migrantes eligieron habitar nuestro suelo, somos un crisol de culturas. Necesitamos oír su voz para combatir la discriminación, xenofobia y racismo.

Actividad
Esta orientada a la capacitación y sensibilización de los actores del Poder Judicial, como así también de la sociedad civil en general. Muchas veces la respuesta de la justicia hacia la población migrante se encuentra sesgada. El encuentro busca dialogar con los operadores de la justicia, para evitar situaciones xenófobas y discriminatorias. También, se debatirá la aplicación e impactos del decreto 70/17, que modifica la ley de migraciones y la ley de ciudadanía.

¿A quienes está orientado?
El encuentro buscará la participación representantes Poder Judicial, de trabajadores, sociedad civil y miembros de la comunidad educativa. 

Disertantes: Nengumbi Sukama, Zulema Montero y Reina Isabel Torres.

martes, 4 de abril de 2017

Audiencia en la CIDH: El Estado no pudo justificar el DNU de migrantes

CELS – Centro de Estudios Legales y Sociales·Monday, March 20, 2017


Hoy se realizó una audiencia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre los cambios introducidos a la Ley de Migraciones argentina por el Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2017. El DNU restringe los derechos de las personas migrantes en vez de garantizarlos y el Estado, una vez más, no pudo explicar ni la necesidad ni la urgencia de su decisión.

El DNU fue presentado como una medida de seguridad y habilita la expulsión de personas migrantes, incluso por faltas migratorias y delitos leves. En ese sentido, asocia la migración con la delincuencia sobre un diagnóstico basado en datos parciales y descontextualizados. El relator para la Argentina, Francisco Eguiguren, destacó la preocupación de la Comisión por la relación entre migración y delito y la xenofobia y la estigmatización de las personas migrantes que promueve.

Diego Morales del CELS dijo que el DNU establece un procedimiento sumarísimo de expulsión que vulnera el debido proceso, el derecho a la defensa y el acceso a la justicia. Se posibilita la detención de migrantes desde el inicio de ese trámite y una detención indefinida si la persona recurre la orden de expulsión. En este DNU la regla es la privación de la libertad -algo que generó especial preocupación entre los comisionados presentes.

Gabriela Liguori de la Comisión Argentina para Refugiados y Migrantes (CAREF), por su parte destacó que el DNU viola el derecho a la unidad familiar al eliminarlo como criterio para evitar expulsiones y detenciones. La Dirección Nacional de Migraciones pasa a tener la última palabra porque el DNU prohíbe al poder judicial revisar su decisión de otorgar dispensas, o exenciones, para evitar la expulsión.

Nengumbi Sukama del Instituto Argentino para la Igualdad, Diversidad e Integración (IARPIDI) dijo que al asociar la migración con la delincuencia, el DNU habilita un racismo institucional que se manifiesta en tratos discriminatorios en los hospitales, las escuelas y sobre todo a través de la violencia policial. Expuso el caso de un migrante africano que vendía mercancía en la vía pública y terminó desmayado por una llave inmovilizadora que le aplicó un policía, y a quien le iniciaron una causa penal por resistencia a la autoridad.

Justamente el DNU habilita la cancelación de residencia y la expulsión para delitos menores como la resistencia a la autoridad, lo cual podría tener un efecto desalentador en la participación de las personas migrantes en las protestas sociales, dijo Marta Guerreño López de la Unión de Colectividades Inmigrantes de Córdoba y de la Red Nacional de Líderes Migrantes en Argentina.

A pesar de que los integrantes de la CIDH le pidieron al Estado que explicara las razones que justificaron el dictado de una norma de emergencia, sus representantes evadieron la respuesta. Las organizaciones que expusieron en la audiencia destacaron entonces que el DNU 70/2017 debe ser derogado por el poder ejecutivo o rechazado por el Congreso Nacional.

Participaron en la audiencia representantes del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), la Comisión Argentina para Refugiados y Migrantes (CAREF), el Instituto Argentino para la Igualdad, Diversidad e Integración (IARPIDI), la Red Nacional de Líderes Migrantes en Argentina y la Unión de Colectividades Inmigrantes de Córdoba.