Entrevista Nengumbi con Paul Byrne

Buenos Aires, Argentina Diciembre 2009

miércoles, 25 de agosto de 2010

Tras dos rechazos judiciales, fue aceptado un pedido de queja

Fallo a favor de los vendedores senegaleses

Publicado el 19 de Agosto de 2010




Por Lucia Alvarez



El máximo tribunal de la Ciudad de Buenos Aires criticó duramente el accionar de la policía, pero también el de los jueces y fiscales, por “múltiples formas de discriminación”. Recomienda que se elabore un protocolo de actuación.

En un fallo que sienta precedente para todos los vendedores ambulantes porteños, el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad aceptó un pedido de queja contra la decisión de la Sala I de la Cámara de Apelaciones en lo Penal, Contravencional y de Faltas, que había rechazado la acción de habeas corpus preventivo de un grupo de vendedores ambulantes senegaleses del barrio de Constitución, que denunciaron un accionar abusivo y discriminador de las fuerzas policiales y el Ministerio Público Fiscal.

La demanda por arrestos, “extravío” de documentación, secuestro de pertenencias, intimidación, uso abusivo de la fuerza, violación sistemática del derecho de defensa, debido derecho y de circulación, la había iniciado el colectivo de vendedores con el apoyo del Instituto Argentino para la Igualdad, Diversidad e Integración, y el Colectivo para la Diversidad en enero 2009, y fue rechazada en primera y segunda instancia.

Pero ahora, el tribunal hizo lugar a la demanda y determinó que “la institución policial, los organismos administrativos de prevención, y de modo muy particular los magistrados y funcionarios del Poder Judicial y del Ministerio Público Fiscal, deben asumir las responsabilidades de erradicar toda práctica que suponga la afectación de derechos y garantías cuya vulnerabilidad extrema es la consecuencia de la confluencia de múltiples formas de discriminación, como ocurre con el colectivo de senegaleses”.

En el fallo existe una recomendación para que se elabore un Protocolo de Actuación al que debería ajustarse la actividad de policías y fiscales en los casos que involucren extranjeros, migrantes o refugiados. Así como también ordena que se extremen los medios necesarios para que exista una comunicación eficiente desde el primer contacto con el supuesto contraventor.

Entre los testimonios que acreditaron “los procedimientos poco claros del personal policial”, se encuentra el de Adela Liguori, de la Comisión de Apoyo al Refugiado. Liguori relató que en la clínica jurídica que funciona en convenio con la Universidad de Buenos Aires y el Centro de Estudios Legales y Sociales, las consultas de la comunidad senegalesa por abuso policial crecieron un 300% entre 2007 y 2008.

Según explicó Demián Zayat, del grupo de abogados querellantes, la importancia de este fallo no sólo reside en ser el primer habeas corpus preventivo y colectivo de la ciudad, sino también en establecer que la venta ambulante de mera subsistencia no es contravención ni falta, y que la policía no puede secuestrar mercadería ni detener a los vendedores. En caso de duda, se deberá consultar al fiscal antes de proceder. <

Fuente: http://tiempo.elargentino.com/notas/fallo-favor-de-los-vendedores-senegaleses

LA CORTE PORTEñA PROHIBIO A LA POLICIA IMPEDIR LA VENTA CALLEJERA A LOS INMIGRANTES SENEGALESES

Una bijouterie para la subsistencia

Un grupo de africanos había denunciado en la Justicia que eran perseguidos y discriminados. Un fallo del Superior Tribunal ordenó ahora a policías y fiscales que deben dejarlos vender baratijas, porque lo hacen apenas para subsistir.


Por Emilio Ruchansky



Los agentes de la Policía Federal y de la Metropolitana deberán abstenerse de abordar a los inmigrantes senegaleses por vender baratijas en la calle. Si lo hacen, tendrán que dar aviso inmediato al Ministerio Público Fiscal y en ningún caso podrán secuestrar la mercadería o trasladarlos a la comisaría. Más aún, según un reciente fallo del Tribunal Superior de Justicia porteño, los uniformados dispondrán de los medios necesarios para que exista “una comunicación eficiente de sus derechos desde el primer contacto con el presunto contraventor”, cuya lengua es el wolof. Así se resolvió el hábeas corpus colectivo presentado en 2009, en favor de los dos mil senegaleses, en su mayoría refugiados o peticionantes de refugio.

“Quisiera resaltar dos afirmaciones del fallo”, advirtió anoche Luciana Sánchez, abogada patrocinante del caso e integrante del Colectivo para la Diversidad. “Primero, que la policía y los fiscales, ante la duda, deben entender que se trata de venta ambulante para subsistencia, algo que no está penado. Segundo, si hay una denuncia de discriminación contra el Estado, es el Estado el que tiene que aportar pruebas para demostrar lo contrario, porque a nosotros nos pidieron pruebas, aportamos testimonios y los tribunales inferiores no los tuvieron en cuenta.”

El hábeas corpus está basado en lo que les ocurrió a tres ciudadanos senegaleses, Bara Sakho, Ibrahima Mbaye y Serigne Lam. Todos ellos fueron abordados, en distintas oportunidades, por agentes de la comisaría 18ª y 8ª del barrio porteño de Constitución, donde revenden relojes y bijouterie. Sufrieron discriminación, arrestos ilegales y secuestros de su mercadería, además de que denuncian que la policía les retuvo sus documentos provisorios o “precarios” y avisó lo más tarde posible a la fiscalía.

Una testigo, que no fue tomada en cuenta por el juez Santiago Otamendi, en primera instancia, ni por la Cámara Contravencional después, relató sobre uno de los senegaleses: “Lo detuvieron de mala manera, lo subieron al patrullero y querían llevarse las baratijas sin control y sin acta”. Otro testigo oyó que “le gritaron negro de mierda” a un vendedor ambulante, al que detuvieron “por el único motivo de ser negro”. Un inmigrante congoleño aseguró que “es raro ver a un policía decir ‘señor’ cuando se trata de personas de color negro”.

“La institución policial, los organismos administrativos de prevención y de modo muy particular los magistrados y funcionarios del Poder Judicial y del Ministerio Público Fiscal deben asumir la responsabilidad de erradicar toda práctica que suponga la afectación de derechos y garantías de grupos cuya vulnerabilidad extrema es consecuencia de la confluencia de múltiples formas de discriminación, como ocurre con quienes denunciaron en esta causa la situación del colectivo de senegaleses residentes en la Ciudad de Buenos Aires”, indicó en su voto la jueza Alicia Ruiz.

Las críticas del fallo también alcanzaron a la Cámara Contravencional, que según Ruiz no indicó “por qué la interpretación que sustentan no afecta los derechos y garantías invocados” por los demandantes. La magistrada también menciona “prejuicios coloniales” de los camaristas, quienes argumentan que es necesario “algo” de conocimiento de castellano para entender el procedimiento policial, como la lectura de derechos, desestimando la necesidad de un traductor de wolof.

Durante el juicio se presentaron 45 casos de senegaleses y supuestos contraventores, lo que para la Cámara resultaba poco representativo. “Las afirmaciones tendientes a relativizar la denuncia a partir de la calificación de los casos como ‘pocos’ es una forma de invisibilizar las prácticas cotidianas que a nivel micropolítico sostienen la naturalización de las prácticas racistas”, sostuvo Ruiz. En ese mismo voto, se señala el “cierto desinterés” de todos los magistrados intervinientes por los “posibles efectos del racismo” en la administración de justicia y la “violencia institucional” en algunos tramos del juicio.

Por su parte, el juez Luis Lozano aclaró que en ninguno de los casos analizados se violó el Código Contravencional (CC) o el de Faltas. Al mencionar el último párrafo del artículo 83 del CC, el magistrado insistió que la voluntad legislativa al redactarse esa “excusa absolutoria” fue “no castigar al necesitado”. En ese sentido, indicó que cuando la venta ambulante sea para subsistencia, policías y fiscales “deben abstenerse de tomar las medidas precautorias” contempladas en la ley.

El tercer magistrado en votar a favor fue Carlos Balbín; Ana María Conde y José Casás lo hicieron en contra. Luego de reponer los testimonios aportados por los querellantes, este juez concluyó que hubo arbitrariedad en la aplicación, injusta, de la ley contra los más desprotegidos. “El Estado no sólo debe prohibir conductas discriminatorias en razón de raza o abstenerse de realizarlas, sino también emprender acciones positivas para el efectivo reconocimiento y goce del derecho a no ser discriminado por motivos raciales”, apuntó Balbín.

En adelante, los abogados de la Copadi insistirán para que sean devueltos los maletines llenos de baratijas que les fueron confiscados. “A más de uno le arruinaron la vida, porque están endeudados”, dijo Sánchez.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-151621-2010-08-19.html

viernes, 20 de agosto de 2010

África canta 50 años de libertad

Staff Benda Bilili o Konono nº 1 toman el relevo musical de clásicos como Manu Dibango y Youssou N'Dour - 17 países del continente celebran medio siglo de independencia
CARLOS GALILEA
En: www.elpais.com / Madrid: 19 de agosto de 2010
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África empieza ahora a vislumbrarse tal como es: rica y diversa. Sus músicas contribuyen a cambiar la visión deformada que se tiene en Europa. Viejas grabaciones de Les Bantous de la Capitale, Orchestre Baobab, Bembeya Jazz National o Étoile de Dakar -primer grupo de Youssou N'Dour- son desempolvadas, y se editan numerosos recopilatorios, mientras nuevos discos de Les Amazones de Guinée, Mulatu Astatké, Tumi and The Volume o Sierra Leone's Refugge All Stars llegan a las tiendas y están disponibles en Internet.

• Una pequeña selección musical




Los músicos congoleños Konono nº 1.- PIETER HUGO

Nadine Gordimer: "África tiene muchas imágenes, no todas desesperanzadoras"
Hoy es visible vía 'hip-hop' y 'reggae', la ida y vuelta con América


"África tiene muchas imágenes. No todas son hermosas, no todas son positivas; pero no todas son horrorosas, desesperanzadoras, negativas", dijo la escritora sudafricana Nadine Gordimer. El profesor senegalés Ibrahima Thioub explicaba en Le Monde: "El problema son esas élites que han militarizado las sociedades a partir de la trata atlántica de esclavos en connivencia con compañías europeas, para insuflar esta cultura predadora que entrega las materias primas y no desarrolla la producción". Igual que hace 50 años, cuando la mayor parte del continente era colonia de países europeos.




El artista senegalés Cheikh Lô y (abajo) los congoleños Staff Benda Bilili.-

1960. Año de independencias: enero, Camerún; abril, Togo y Senegal; junio, Madagascar y República Democrática de Congo (ex Congo belga); julio, Somalia; agosto, Benin, Níger, Costa de Marfil, República Centroafricana, República Popular de Congo (ex Congo francés), Chad y Gabón; agosto, Burkina Faso; septiembre, Malí; octubre, Nigeria, y noviembre, Mauritania. Diecisiete países africanos nacían como Estados soberanos. Hace medio siglo.

Escribió el poeta, y primer presidente de Senegal, Léopold Sedar Senghor, que en África no hay fronteras; ni siquiera entre la vida y la muerte. Pero las potencias coloniales redibujaron sus lindes. Lo hicieron sobre los mapas de exploradores como Henry Morton Stanley, el periodista al que The New York Herald envió en busca del doctor Livingstone. A golpe de compás y cartabón se trocearon culturas ancestrales o reforzaron estereotipos étnicos. Sin importar las consecuencias.

Aún perduran los efectos perversos de aquellas decisiones. Élodie Maillot, representante de la Poly-Rythmo de Cotonou, orquesta surgida en los primeros años de independencia de Benin, refleja en su blog las dificultades en las comunicaciones. Decía el escritor Paul Theroux, en un artículo en EL PAÍS: "Produce tristeza pensar que a muchos africanos les resulta más fácil viajar a Nueva York o Londres que al interior de su propio país".

El periodista Xavier Rekalde contó que "África es un enigma cultural e histórico para el ciudadano medio occidental". En 1949, un estudiante camerunés llamado Manu Dibango -todavía no se le había ocurrido componer su universal Soul makossa- llegaba a Francia con tres kilos de café, un bien escaso en Europa con el que pagar el primer plazo de su estancia: Dibango era el primer hombre de raza negra que veían en el pueblecito de Saint-Calais. La mayoría de los europeos ignoraba las atrocidades cometidas por Leopoldo II, rey de los belgas, que se hizo dueño de los inmensos recursos de un gigantesco territorio que jamás pisó, pero que gobernó como si fuera su cortijo. Precisamente de los altavoces que usaban los belgas en su colonia se han servido los congoleños de Konono nº 1 para crear por medio de sus likembés -pianos de pulgar- electrificados una música sugerentemente distorsionada, que les ha llevado a tocar con Björk y Herbie Hancock, y a ser portada del número de abril de la revista The Wire. Sus discos los graba el mismo sello belga que ha publicado el primero de Staff Benda Bilili, un grupo de músicos de la calle, víctimas de la polio, que sobreviven en ese infierno que es la ciudad de Kinshasa. En el último Festival de Cannes se proyectó un documental sobre ellos. Por la noche, elegantemente vestidos, ofrecieron un concierto, y Stanley Greene escribió en Le Monde: "Yo, que estoy tan acostumbrado a fotografiar africanos en las guerras y los baños de sangre, he podido por una vez tomar una imagen positiva, de auténticos supervivientes. Ya pueden ir en silla de ruedas, que forman parte de las personas más grandes y rectas que me haya encontrado. Comparten una historia colectiva: la sed de hacer música".

Los primeros años de independencia, acompañados de un estallido musical sin precedentes, se vivieron con esperanza y euforia. En Guinea, Keita Fodeba recibió el encargo del presidente Sekou Touré de fundar la Orquesta Nacional. Entre las raíces y la apertura al rock, el jazz o los ritmos cubanos, surgieron el afrobeat, el highlife, el mbalax, el makossa, el soukous... La aparición del vinilo en los cincuenta y el desarrollo de la radio permitieron la circulación de la música y alimentaron el panafricanismo. Desde Radio Brazzaville iba a propagarse por toda África la rumba congoleña. Sus ondas transmitían las canciones de Franco Luambo, Tabu Ley Rochereau o el Gran Kalle. En Kinshasa, al otro lado del río que Conrad describió en El corazón de las tinieblas, también mandaba la rumba (y el dictador Mobutu). Y en Bamako, Abidjan o Banjul, coincidiendo con el éxodo masivo del campo a la ciudad, los músicos despertaban pasiones en dancings y night-clubs. Franco Luambo espetó a dos periodistas estadounidenses: "Nosotros lo sabemos todo sobre Otis Redding, Aretha Franklin o James Brown. Pero ustedes, ¿qué conocen de nuestra música?".

En Dakar, recién cumplidos los 50, vive Youssou N'Dour, un ejemplo que anima a quedarse en Senegal a unos jóvenes que solo sueñan con irse. Su éxito internacional, junto al de malienses como Ali Farka Touré, Toumani Diabaté o Salif Keita, congoleños como Ray Lema y Papa Wemba, o la beninesa Angélique Kidjo, ha despertado el interés por artistas como Cheikh Lô (Senegal), Amadou y Mariam, Oumou Sangaré, Rokia Traoré (Mali), Femi Kuti (Nigeria), Lokua Kanza (Congo), K'naan (Somalia)... Con el aval de Damon Albarn, Manu Chao o Franz Ferdinand. Ya sucedió antes: Ginger Baker presentó a Fela Kuti al público occidental. Y, en los ochenta, cuando Paul Simon, Peter Gabriel, Brian Eno o David Byrne cayeron bajo el embrujo musical de África, se empezó a hablar de King Sunny Adé, Mory Kanté, Ladysmith Black Mambazo, Alpha Blondy... En estos lustros, se ha hecho de nuevo visible, vía hip-hop y reggae, la ida y vuelta entre África y América.

Para diciembre de 2011 está previsto en Dakar, que en 1966 acogió la primera edición -la segunda se celebró en 1977 en Lagos-, el tercer Festival Mundial de las Artes Negras. La intención del entonces presidente Senghor: contribuir a elaborar un nuevo humanismo que incluyera esta vez a todos los hombres. Hay cosas que no han cambiado.

Una pequeña selección musical

Consulta en Spotify una lista de reproducción con los siguientes artistas:

Konono N°1 - Paradiso
Staff Benda Bilili - Je t'aime
Salif Keita - Africa
Femi Kuti - Truth Don Die
Angelique Kidjo - Move On Up (feat. Bono & John Legend)
Sierra Leone Refugee All Stars - Living like A Refugee
Amadou & Mariam - La Réalité
Toumani Diabaté - Toumani
Alpha Blondy - Sankara
Youssou N'Dour - Pullo Àrdo
Cheikh Lo - Senegal - Bresil
Les Bantous De La Capitale - Congo Na Biso
Orchestra Baobab - Utrus Horas
Ali Farka Touré - Ruby
Mulatu Astatke - Green Africa

lunes, 16 de agosto de 2010

Argentina - Censo 2010

Acta de la reunión de Coordinación Técnica – Censo 2010

Con al finalidad de implementar el proyecto de sensibilización concientización de la población argentina respecto a sus raíces africanas, las organizaciones afro abajo firmantes mantuvieron una reunión con la Coordinadora Técnica del proyecto, la Prof. Miriam Victoria Gomes a fin de tomar conocimiento del resultado del encuentro que mantuvo con la Dirección Administrativa del INADI a cargo del Sr. Miguel Racubian.

Al respecto, se comunica a la asistencia esencialmente lo siguiente:

- Abrir dos cuentas simultaneas, una en Euros para recibir el subsidio, y una en Pesos para ejecutarlos en moneda argentina;
- El Estado retirará de la cuenta el dinero en Euros para pasarlo en Pesos a medida que se realicen los gastos;
- El dinero se girará mediante cheques a los comercios, librería, empresas donde se realicen las compras o gastos de edición e impresión, mediante ticket fiscal y/o facturas debidamente registradas; asimismo los profesionales que realicen las diferentes tareas específicas deberán presentar facturas;
- El Estado tercerizará el dinero con una universidad nacional, que será la que pague los gastos, etc.

A raíz de esta información, se abrió un debate que permitió definir cual sería la mejor forma de administrar estos fondos para que el trabajo de referencia se lleve delante de la mejor forma, buscando optimizar la eficiencia del mismo. En tal sentido, se consideró adecuado darles a las organizaciones afro la posibilidad y la responsabilidad de administrar estos fondos mediante un mecanismo financiero flexible y transparente que permita la implementación y cumplimiento fácil, rápido e inmediato del proyecto. En otros términos, abrir una cuenta a nombre de una o varias organización afro.

Asimismo, la Asamblea decidió que la Coordinadora Técnica acompañada por los tres Co-Coordinadores (Sra. Adriana Izquierdo, Marcelino Santos y Baltazar Ackhast) deberán en la brevedad posible reunirse con el Presidente del INADI a fin de hacerle llegar nuestras preocupaciones y nuestra propuesta; y resolver la problemática con el ánimo de asegurar una exitosa campaña de sensibilización y concientización respecto al censo 2010.

Buenos Aires, a los once dìas del mes de agosto de dos mil diez.

1. Miriam Victoria Gomes Coordinadora Técnica - INADI

2. Marcelino Santos Diáspora Africana de la Argentina

3. Baltazar Ackhast África y su Diáspora

4. Nengumbi C. Sukama IARPIDI & Diáspora Africana Argentina

5. Federico Pita Diáspora Africana de la Argentina

6. Wens Henry Diáspora Africana de la Argentina

7. Hugo Lamadrid Diáspora Africana de la Argentina

8. Lucia Molina Casa de la Cultura Indo Afro Americana de Sante Fé

9. Carlos Álvarez África y su Diáspora

10. María Rosa Izquierdo ONIRA


Por: Nengumbi celestin Sukama & Lucía Molina

lunes, 9 de agosto de 2010

Argentinos Afrodescendientes



http://www.diarioz.com.ar/nota-porque-esto-es-frica.html

Argentinos Afrodescendientes - Porque esto es África!

Contra el mito que dice que los negros se extinguieron en las guerras de la Independencia y por las epidemias, dejando sólo su legado cultural, se estima que hay unos dos millones de afrodescendientes en el país. Muchos viven en la Ciudad.




Para la historia argen¬tina, nosotros sólo hi¬cimos pastelitos. Y nos morimos todos en 1810", dice con voz rasposa Mag¬dalena "Pocha" Lamadrid. Sabe de lo que habla. La patria del Bi-centenario se armó sobre un par de mentiras claramente racistas. Y la primera es esa que a Mag¬dalena la enardece tanto: que en este país no hay negros, y que -si los hubo, como cuentan los textos y las pinturas- se murie¬ron todos hace mucho y sin he¬rederos. En las guerras de la In¬dependencia, algunos; en la del Paraguay, el resto; durante la epi¬demia de fibre amarilla de 1871, todos los demás.

Ya lo dijo -y con convicción- el por entonces presidente Carlos Saúl Menem: "En la Argentina no hay negros. Ese problema lo tie¬ne Brasil". Sin embargo, para La¬madrid y tantos más la historia es otra, y parte de ella saldrá a luz el 27 de octubre de este año, cuan-do se realice el décimo Censo Na¬cional de Población, Hogares y Vivienda. Ese día, y por primera vez desde los tiempos de Fausti¬no Sarmiento, el cuestionario in¬cluirá una pregunta referida a la existencia de antepasados africa¬nos en la familia.

Pero, ¿bastará con esto para comenzar a revertir un proceso deliberado de "blanqueamiento" social con más de un siglo sobre sus espaldas? Posiblemente, no. especial si, como sostiene Ale¬jandro Frigerio, doctor en Antro¬pología e investigador del Conicet, "la invisibilización de los negros se produce no sólo en la narrativa dominante de la historia argenti¬na -aspecto más tratado y sobre el cual existe bastante consenso- sino también en las interacciones sociales de nuestra vida cotidia¬na. La ‘blanquedad' porteña, que habitualmente es considerada un dato objetivo, resulta de un proce¬so socialmente construido".

¿Cómo se dio entonces esa in¬vención de una ciudad europea y clara sobre una realidad muy dis¬tinta, donde negros, pardos y mu¬latos representaron alguna vez un tercio de la población total? Se¬gún Frigerio, las estrategias fue¬ron varias. Entre ellas, la idea de considerar como afrodescen¬dientes solamente a los "negros mota" (los de características fe¬notípicas más inconfundibles), "el ocultamiento de antepasados ne¬gros en las familias y el despla¬zamiento, en el discurso sobre la estratificación y las diferencias so¬ciales, de factores de raza o color hacia los de clase". Dicho de otro modo: las familias porteñas tradi¬cionales "exorcizaron" su proba¬ble negritud escamoteando toda referencia al respecto. Se ocul¬taron historias, retratos, docu¬mentos y hasta parientes que pu¬dieran llegar a poner en duda la alegada "blanquedad". Ál¬varez, afrodescendiente y secre¬tario de la ONG África y su Diás¬pora, dice sin embargo que "así y todo, en los relatos familiares sue¬le filtrarse la alusión a esos ante¬pasados. El problema es que el ser negro está asociado a un es¬tereotipo de pobreza, ignorancia y exclusión. ¿Y quién puede sen¬tirse orgulloso de eso? Entonces, esa referencia se borra. Pero esto ocurre además porque la invisibili¬zación, en la Argentina es una po¬lítica de Estado. Este discurso de que en nuestro país no hay afro¬descendientes y que todos fueron muertos en las luchas indepen¬dentistas es el discurso de un Es¬tado que no incorpora la diferen¬cia", se lamenta.

La piel de Judas

Pocha Lamadrid es, nueva¬mente, la que pone las cosas en su sitio. Cuenta que -en eso que los sociólogos llaman "proceso de suburbanización"- su familia pasó alguna vez de un conventi¬llo en San Telmo a una villa en el Gran Buenos Aires. "Nuestra gente siempre ha sido muy mar¬ginada de todo. De los estudios, del trabajo, de la posibilidad de progresar", explica. "Y de la po¬sibilidad de ser argentinos tam¬bién, porque durante años acá se dijo que argentinos negros no había." Y el mito aquel de la na¬ción blanca, de "la París de Suda-mérica" y de los europeos veni¬dos en barco hasta el Río de la Plata caló tan hondo que hace ocho años un oficial de Migracio¬nes puso en duda el pasaporte de Magdalena. "Vos sos negra, así que no podés ser argentina. ¿Sos peruana? ¿Entendés el es¬pañol?", le espetó el 22 de agos¬to de 2002. En ese momento, como presidenta de la organiza¬ción África Vive, estaba a punto de embarcar con destino a Pana¬má para asistir a un congreso en honor a Martin Luther King. No pudo ser; perdió el vuelo y per¬maneció tres horas detenida "por portación de cara", como ella misma recuerda hoy. Ni el pasa¬porte ni el documento de iden-tidad bastaron para persuadir al funcionario de que estaba tra¬tando de engañarlo. "Es trucho", sentenció apenas vio los pape¬les. Ocho años, una denuncia y un veredicto adverso más tarde ("no fue discriminación", dijo la Justicia) Lamadrid todavía se in¬digna. Es que, como argentina de quinta generación, sabe de sobra que los hechos de este tipo no son precisamente una rareza sino la norma en un país que siempre optó por imaginarse sin minorías ni conflictos raciales.

Sin embar¬go, desde el Colectivo Para la Di¬versidad (Copadi), la abogada Lu¬ciana Sánchez agita un concepto cuco: "racismo de Estado". Y ha¬bla -sin pausa, sin dudas, sin ma¬quillaje- de historias que conoce desde adentro. "El racismo sigue tan potente como antes. Y esto te lo digo no sólo como afrodes¬cendiente, sino como abogada. La gente del Movimiento Afro-cultural, en Barracas, fue despla¬zada sin importar nada porque hoy, y desde hace un tiempo, en los barrios que tradicionalmente ocuparon los negros (como San Telmo, Monserrat y Barracas) se están dando movidas inmobilia¬rias importantes. Compra la cla¬se media blanca y con dinero, y desaloja a los afrodescendientes que tienen historia en el lugar, pero son pobres y sin papeles. Y así están todos: de desalojo en desalojo. ¿Y qué vida podés or-ganizar así? ¿A qué escuela po¬dés ir, cómo te podés atender en un hospital? Nuestras cárceles están llenas de afrodescendien¬tes. ¿Querés algo más elocuente que eso?"

Las palabras y las cosas
En septiembre de 2001, se re¬unió la I Conferencia Mundial con¬tra el Racismo, también conocida como la Cumbre de Durban por la ciudad sudafricana en la que tu¬vieron lugar las reuniones.

La Argentina suscribió al do¬cumento final de aquel encuen¬tro, en cuyo punto 33 se lee: "Consideramos esencial que to¬dos los países de la región de las Américas y todas las demás zonas de la diáspora africana reconoz¬can la existencia de su población de origen africano y las contri¬buciones culturales, económicas, políticas y científicas que ha he¬cho esa población, y que admitan la persistencia del racismo, la dis¬criminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia que la afectan de manera especí¬fica, y reconocemos que, en mu¬chos países, la desigualdad históri¬ca en lo que respecta, entre otras cosas, al acceso a la educación, la atención de salud y la vivienda, ha sido una causa profunda de las disparidades socioeconómicas que la afectan".

Desde entonces, la corrección política marca que a los hijos de los hijos de los africanos traídos al Río de la Plata se los llame "afro¬descendientes" y que el antiguo "negro" sea una palabra maldi¬ta. Un insulto, casi, tal vez porque en el discurso de los triunfadores los negros también fueron "cons¬truidos" únicamente con rasgos negativos. Haraganes, violen¬tos o bien bailarines como los de las pinturas de Fígari y divertidos como Eusebio de la Santa Federa-ción, uno de los bufones de Juan Manuel de Rosas en su quinta de Palermo.

Lo que fuera, menos iguales. "Toda la historia oficial, que es la que se enseña en las escuelas, hace de lo afro una rareza de otro tiempo. Por eso los negros apare¬cen sólo para el 25 de Mayo o el 9 de Julio y para representarlos siempre hay uno que se pinta la cara con carbón. ¿Qué nos dice todo eso? Que los negros son un fósil. Algo del pasado, y que son tan distintos de nosotros que lo más parecido que podemos con¬seguir acá es un blanco pintado", ironiza Federico Pita, politólogo y presidente de la Diáspora Afri¬cana Argentina. "Por eso, sin¬ceramente, no sé qué es lo que podemos esperar del nuevo cen¬so. Primero, porque no sé cuán¬ta gente conoce la palabra ‘afro¬descendiente'; segundo, porque no sé cuántos realmente se ha¬rán cargo de sus raíces -cuestio¬na, y agrega-: Aun así, y aunque vayamos de cabeza a un subre¬gistro, creo que la idea del censo es muy válida."

La razón es que tal vez -sólo tal vez- a la luz de un censo, de una pregunta repetida casa por casa y en todo el país, la Argenti¬na casi caucásica de los textos es¬colares comience a lucir algo más morenita.
Menos pálida. Más real.

Fernanda Sández Redacción Z
http://www.diarioz.com.ar/nota-porque-esto-es-frica.html

sábado, 24 de julio de 2010

MOVIMIENTO AFROCULTURAL INVITA

El 31 de julio, las mujeres de la comunidad afro en argentina celebramos el "Día de la mujer afro latina, afro caribeña y de la diáspora" reafirmando nuestra identidad afro y nuestra conciencia de género.

En julio 1992, las mujeres negras de esta parte del mundo declaramos el "Día de la mujer afro latina, afro caribeña y de la diáspora".
Hoy, en Argentina, la Comunidad Afro descendiente asume su liderazgo para defender los espacios largamente negados.
Nosotras, nuestros compañeros, y quienes se nos unen en fraterna amistad, luchamos contra el proceso de invisibilización y marginalización de la Comunidad Afro descendiente en Argentina.

Con este fin organizamos un encuentro abierto convidando a todas y todos para el Sábado 31 de Julio desde las 17.30 en Defensa 535.
El objetivo del encuentro es reafirmar nuestra identidad y convocar el respaldo de la ciudadanía a uno de los pocos espacios que tiene la cultura Afro en la Ciudad de Buenos Aires.

En este sentido queremos:

• dar a conocer la situación de marginalidad de la mujer afro,
• consolidar la relación y el contacto con la sociedad
• y defender la presencia del Movimiento Afro Cultural en el Centro Plaza Defensa.
Durante el encuentro contaremos con la presencia de importantes mujeres referntes de la cultura afro. Habrá una mesa debate cuya tematica abordará la situación de la mujer negra hoy. También habrá Cortos y Videos, Artes plásticas, Danzas Afro, Tangó, Recitados, Músicos invitados, Percusión y Candombe.

Exposición de arte, instrumentos y artesanías del Movimiento.


Lugar: Sede del Movimiento Afrocultural
calle Defensa 535 - Ciudad de Buenos Aires -

PARA CONTACTARSE con el Movimiento:
mail: grupoliberacion@gmail.com
http://movimientoafrocultural.blogspot.com/ +INFO: 4342-6610 4342-6610

PRENSA del MOVIMIENTO: SEBASTIAN PETROSINI 1530611015