Entrevista Nengumbi con Paul Byrne

Buenos Aires, Argentina Diciembre 2009

lunes, 27 de agosto de 2012

Discriminación racial en Neuquén

Comunicado Público ¿Quién miente? ¿A quien se le miente? ¿Por qué se miente? Habiendo escuchado el parte oficial de la Municipalidad de Neuquén, emitido a través de la Secretaría de Prensa de la misma, con párrafos textuales del Subsecretario A. Chandía, referido al “operativo” realizado por inspectores de comercio el día Martes 10 del corriente mes, en horas de la mañana y cuya única finalidad fue impedirles trabajar a seis (6) ciudadanos de nacionalidad senegalesa, no podemos quedarnos en silencio. El “operativo” de esa mañana fue para “castigar” exclusivamente a los “negros” senegaleses porque los inspectores recorrieron seis cuadras del microcentro del bajo, dirigiéndose solamente a los puestos de ellos. En el recorrido que debieron hacer los inspectores para llegar a cada puesto de los “negros”, como le llaman, se cruzaron con cerca de un centenar de otros puestos, también vendedores callejeros, y a ninguno de estos se los incriminó. ¿No es discriminación? Chandía se excusa con mentiras y atribuye el “operativo” a los comercios enfrentados a estos puestos callejeros, la verdad es que ninguno de estos comerciantes se ha quejado por la presencia de los senegaleses, por el contrario los cuidan y colaboran con ellos porque entienden, cosa que no hacen las autoridades municipales, que sufren una especial condición de vulnerabilidad social. Chandía también justifica este accionar en la “campaña de recuperación del espacio público” ¿Son estos seis ciudadanos quienes nos han robado el espacio público? ¿O es que el subsecretario reduce el espacio público a unas pocas veredas del microcentro de la ciudad? La ordenanza que se cita está en proceso de revisión y actualización en el Concejo Deliberante de la ciudad a pedido del propio Intendente Quiroga y el pedido se fundamenta en la inaplicabilidad actual de la misma. ¿Son estos seis senegaleses los responsables? El Director Municipal de Espacios Públicos, Daniel Anderle, que nos recibió el miércoles 11, se remitió a que él había sido convocado para “poner orden” y hacer cumplir la “norma”. No dio explicación alguna al claro hecho discriminatorio. ¿Son seis senegaleses los causantes del desorden que ellos ven y aducen? ¿A qué desorden se refieren? Neuquén, 12 de Abril de 2012. Lic. Jorge Muñoz Villagran - Clínica de Migración y Derechos Humanos; Ana C. Pimentel - Pastoral de Migraciones de Neuquén

miércoles, 8 de agosto de 2012

Declaración de Médicos del Mundo sobre las restricciones a las migraciones entre República Dominicana-República Argentina

Ciudad de Buenos Aires, Agosto del 2012 Desde nuestra organización no gubernamental humanitaria internacional Médicos del Mundo deseamos expresar nuestra profunda preocupación hacia lo que analizamos como un retroceso en la disposición del Ministerio del Interior y Transporte la Nación de la República Argentina, mediante la cual la República Dominicana fue excluida desde el 1ero de Agosto del 2012 a la nómina de países exentos del requisito de visado de turismo asumiéndolo como una potencial medida de prevención a la Trata de Personas. Médicos del Mundo desde el año 2005 trabaja en República Dominicana, y actualmente desde el 2011 lleva adelante nuevos programas de salud colectiva y estrategia promocional de derechos incluyendo como protagonistas de nuestras acciones a redes comunitarias de mujeres y comunidades campesinas en las provincias de Elías Piña, Independencia, Barohuco y Santo Domingo. Desde nuestra trayectoria y conocimiento territorial en República Dominicana de la situación de captación principalmente de mujeres jóvenes por redes de trata para explotación sexual siendo una expresión más de la violencia de género en nuestras sociedades, es que consideramos errónea dicha medida de la República Argentina asumiendo que sólo profundizará la vulneración de derechos de los sujetos/as y grupos sociales dominicanos/as sobre los que se busca fortalecer procesos de cuidado y protección. El requisito del visado en este marco lamentablemente creemos que sólo fortalecerá a quienes en realidad se busca enfrentar y combatir: a las redes de intermediarios y de captación que se verán fortalecidos conscientes de la falta de información clave, de sensibilización-prevención comunitarias como de las vulnerabilidades de las personas-grupos que visualizan en la migración una respuesta a su situación de exclusión social atravesadas por procesos de triple inequidad por clase social, por género y étnicas en República Dominicana. Es decir, analizamos que esta medida sólo potenciará las acciones de engaño, manipulación e incluso dependencia económica considerando que las sujetos/as migrantes deberán asumir deudas para su visado (aunque este sea gratuito) quedando atrapados/as en situaciones de servidumbre y explotación por esas mismas redes, como bien lo demuestran las experiencias constatas en el país hacia otros destinos con requisitos de visado (Ej: Europa(España), Estados Unidos, Otros). Desde Médicos del Mundo consideramos que las medidas represivas y de criminalización de la migración de los pueblos no son una respuesta adecuada en el marco de la universalidad del derechos humanos y demostraron ser medidas ineficaces contra la Trata de Personas, ya que por el contrario, terminaron promoviendo redes clandestinas y el tráfico ilícito de migrantes sin derechos de ciudadanía. La República Argentina, como parte de los procesos de transformación de Latinoamérica, impulsó en los últimos años una legislación ejemplar en migraciones a nivel regional como internacional (Ley Nacional de Migraciones N°25.871), desarrollando una mirada sobre los procesos de migración de los pueblos desde una perspectiva de los derechos humanos, ciudadanía universal y diálogo intercultural (que aún debemos fortalecer día a día). También promulgó legislación sobre la Trata de Personas a nivel nacional (Ley N° 26.364). En este sentido, mientras países centrales en crisis como Europa y Estados Unidos profundizan sus acciones represivas, discriminatorias y criminalizantes sobre la migración de personas garantizando sólo el cuidado de las tasas de rentabilidad de las finanzas pero no de la vida de los pueblos, la Unión Suramericana de Naciones (UNASUR) desde su inicios impulsó una concepción absolutamente opuesta a estas prácticas hegemónicas y desarrolla políticas, acciones y reformas desde una cooperación internacional Sur-Sur donde América Latina sea una Patria-Matria grande de nuestras naciones, pueblos, etnias, personas, grupos, colectivos sociales que buscan construir colectivamente intercambios -incluso migratorios- por un buen vivir y calidad de vida saludable con equidad y justicia social. En este contexto, desde Médicos del Mundo realizamos algunos planteos y propuestas al Estado nacional de la República Argentina y República Dominicana: 1. SOLICITAMOS la suspensión lo más pronto posible de la exclusión de República Dominicana de los países exentos de visas, por ser una medida criminalizandora de la migración latinoamericana e ineficaz para el problema complejo que se busca abordar. 2. PROMOVEMOS que el Estado de la República Argentina como el Estado de República Dominicana construyan con la máxima creatividad y voluntad necesaria las políticas y estrategias binacionales conjuntas de lucha contra la Trata de Personas, de cooperación internacional Sur-Sur desde un enfoque de derechos humanos de las personas migrantes, en especial de las Victimas de Trata, con participación de la sociedad civil y las redes comunitarias de mujeres. 3. REAFIRMAMOS nuestro compromiso en desarrollar programas, proyectos y acciones territoriales-comunitarias en República Dominicana para generar procesos de prevención-sensibilización comunitarios-sociales, de vigilancia ciudadana y detección temprana de casos de Trata y Tráfico de Personas, atención integral sanitaria y salud mental a las víctimas y capacitación e implicación de actores gubernamentales del Estado dominicano en la protección a los derechos de todos y todas los migrantes en especial las mujeres. 4. CONSIDERAMOS necesario que la República Argentina en su compromiso con los derechos humanos de los pueblos refuerce el impulso de políticas de cooperación internacional Sur-Sur privilegiando un abordaje preventivo-comunitario, promocional de derechos y de cuidado-protección de las mujeres migrantes desde República Dominicana; como ya exitosamente viene implementando líneas de acción a nivel nacional tanto en la detección y acompañamiento integral de las víctimas de las redes de Trata de Personas hasta el momento desde el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, el Ministerio de Seguridad y la Secretaria Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia de la Nación; entre otras instancias del Estado nacional. Desde Médicos del Mundo como expresión de la sociedad civil regional e internacional reafirmamos el compromiso por una vida saludable con equidad y justicia en los procesos de integración de nuestros pueblos latinoamericanos. Consejo Directivo Médicos del Mundo www.mdm.org.ar Luchamos contra todas las enfermedades, inclusive la injusticia. Médicos del Mundo Argentina/Cono Sur. www.mdm.org.ar

jueves, 31 de mayo de 2012

Celebración del Día de África 2012

Por: Guadalupe Sarubbi El 28 de mayo de 2012 se celebró en el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de la República Argentina el Día e África. La fecha de este día es, en realidad, el 25 de mayo, fecha en que se conmemora la Independencia del Continente Africano, por eso se lo llama el Día de África. Pero dada la coincidencia con la fecha patria, se decidió celebrarlo unos días más tarde. El evento estaba organizado por Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto y las representaciones diplomáticas africanas, en el auditorio Manuel Belgrano. Había una pantalla, al fondo del salón, detrás de la mesa principal donde se sentarían los embajadores africanos. En la misma se podía ver proyectada una imagen que contenía la bandera de Sudáfrica y la bandera argentina, con el lema “We are the future- Somos el futuro” y las banderas de otros países africanos presentes en la ceremonia. Los embajadores presentes correspondían a: Sudáfrica, Egipto, Marruecos, República Democrática del Congo, Tunes, Nigeria, Liberia y Angola. Primero expuso una representante del Ministerio, la cual habló de la trascendencia de este día, que conmemora la creación de la Organización de la Unidad Áfricana, al haberse liberado el continente del colonialismo. También comentó la importancia de las relaciones entre Argentina y África Subsahariana, tanto en temas económicos, comerciales y para la apertura de nuevas embajadas. Mencionó, a su vez, el trabajo que se está llevando a cabo para deconstruir el imaginario colectivo de ser una “sociedad blanca” en la cual nunca “existieron africanos”. Este hecho lo remarcó en relación a la revisión que se está llevando a cabo de los manuales escolares, para que, de esta manera, de a poco, la memoria colectiva, la cual se construye, de la misma manera que sus “olvidos”, se vaya construyendo de una manera más fiel a los hechos históricos. Luego habló la representante de la Embajada de Egipto. Es costumbre en estos eventos que primero hable un delegado argentino, y después un delegado africano, el cual es elegido por consenso, y es el representante que lleva más tiempo en el país. La Embajadora de Egipto habló sobre esta fecha, que conmemora la recuperación de la soberanía, la independencia y la libertad del continente. A su vez, remarcó el crecimiento del “diamante negro”, que es la clase media africana, la cual, al crecer, convierte a África en un continente con potencial de desarrollo económico y de consumo. También recalcó el hecho de que entre Argentina y África hay economías complementarias, no competitivas, que pueden trabajar en conjunto y estrechar relaciones. De esta manera culminó el acto protocolar, y se dio pasó al ágape. Allí se pudo degustar de distintas exquisiteces hechas por un catering contratado por el Ministerio, y a su vez, de manjares hechos por la comunidad de Nigeria. Momento propicio para el reencuentro entre conocidos y estrechar lazos mediante el compartir buena comida y buena bebida en un ambiente jovial y de festejo.

La Visibilidad afro en Argentina: cambio de paradigma, La Dra. Cristina Fernández de Kirchner hizo un giro inesperado

Foto: http://www.perfil.com/
La invisibilidad de la comunidad afro en Argentina fue el resultado de un proyecto político nacional impulsado por los próceres de lo que se llamó “La Generación del 80”. Los africanos llegaron a este país en condición de esclavizados y participaron activamente en la prosperidad económica, social y cultural de la sociedad receptora sin ser beneficiarios/as de dicha prosperidad. En Argentina, el primer intento de la abolición de la esclavitud ocurrió en 1813 con lo que se llamo la “libertad de vientre”. Esta libertad le correspondía solamente a los que nacieron después de que esa ley fue sancionada. En otros términos, los padres de los que nacieron después de esa fecha seguían siendo esclavos/as. La abolición concreta de la esclavitud tuvo lugar en 1853 y no en 1813 como se suele decir. Pero, los/las esclavizados/as gozaron de esta libertad recién a partir de 1861 cuando Buenos Aires había adherido al proyecto de la Republica Federal Argentina. Yendo al pragmatismo, diría que la Argentina abolió la esclavitud en ese año, 1861 y no 1813. Luego de esa abolición, la sociedad argentina estaba muy impregnada con la teoría de la supuesta superioridad de raza, por consiguiente la supuesta teoría de la superioridad de la civilización, considerando en este contexto a la civilización europea como la más alta. Esta fue la basa de la actuación política de los próceres de la Generación del 80. A los indios como a los negros había que exterminarlos, “el fin justifica los medios”. Todos los discursos apuntaban a una Argentina genéticamente blanca y culturalmente europea. Esos discursos nunca habían sido contradichos por ningún otro presidente hasta el 25 de mayo pasado a través del discurso de la Presidente Cristina Fernández de Kirchner en Bariloche, provincia de Río Negro. En ese discurso, la presidente, en conexión con su viaje a Angola, reconoció la presencia afro en Argentina en su condición de esclavos/as, la injusticia a la que fueron sometidos, su contribución en la conquista de la independencia de la Argentina, resaltando el papel del soldado como Cabral quien le había salvado la vida al General San Martin. La Presidenta reconoció también que la diligencia política argentina, con la colaboración de la ciudadanía, hizo de la comunidad afro la más excluida, marginada, la más pobre, debido a la filosofía del racismo. Este pronunciamiento responde a la demanda permanente de la comunidad afro en Argentina, como le había sido expresado mediante una carta en diciembre de 2008 por quien redacta este articulo. Dos párrafos de esa carta decían: “Estimada Señora Presidenta de la Nación, lamento decirle que la solución a esa problemática no la tengo yo. Por eso estimo necesario volver a enviarle el artículo: “El dolor del camino de la exclusión permanente”. También, Estimada Señora Presidenta de la Nación, creo que usted podría iniciar algo que nunca se hizo en la Argentina, es decir, empezar a promocionar lo valioso que es un ser humano mas allá de su pertenencia a un grupo étnico determinado, como ser negro por ejemplo. Dejar de lado la filosofía del Presidente Juan Bautista Alberti que pensaba que se podía pasar todo un siglo enseñando a un Negro, y que a pesar de esto su rendimiento intelectual sería inferior al rendimiento de un obrero Británico. Pues, si estuviera vivo hoy, a pesar de sus grandes logros y aportes en otras áreas, se daría cuenta de cuan equivocado estaba al respecto. Pues, si estuviera vivo, estaría en condición de ver los rendimientos de gente como Nelson Mandela, Denzel Wahsington, Barack Obama, Kofi Annan, Collen Powel, Condoleeza Rize, Morgan Freeman, etc. y darse cuenta de que el rendimiento intelectual no depende del color de la piel, ya que se piensa con el cerebro y que el cerebro no tiene color. Señora Presidente, usted puede llevarse el orgullo y el premio de ser la primera en impulsar lo valioso que son los negros sin importar la sociedad en la que viven, resaltando sus aportes en la Argentina e impulsando su bienestar y su visibilidad en esta sociedad que siempre los ha excluidos y marginados”. El pronunciamiento de la Presidenta de la Nación en su discurso del último 25 de mayo es sólo un comienzo respecto a la visibilidad de la comunidad afro en Argentina y el respecto por los derechos humanos de sus integrantes. También, seria bueno que los demás dirigentes (gobernadores, intendentes, etc.) tomaran la misma postura. Por: Nengumbi Celestin Sukama

lunes, 14 de mayo de 2012

Proyecto Tango para la integración

Mucho más que un 2×4
No es una novedad que el arte del tango -en todas sus manifestaciones- florece a cada hora y en cada rincón de la ciudad de Buenos Aires. Aprender a bailarlo es, de alguna manera, adentrarse en un submundo cuyos códigos linguísticos y extralinguísticos exceden los límites de las milongas. Es por eso que conectarse con su esencia puede ayudar, también, a la integración social. Con esta iniciativa nació el proyecto que contamos en esta nota.
Hace poco menos de dos meses comenzaron a dictarse, en forma gratuita, clases de tango en la sede de un instituto que lucha contra la discriminación a refugiados, inmigrantes africanos, y afrodescendientes en la Argentina. La iniciativa del maestro tanguero Pablo Tamburini es una propuesta a la integración a través de esta danza. El proyecto se llama “Tango para la integración” y propone, a través del conocimiento de este baile y de sus ambientes, la posibilidad de generar redes de amigos, de reunir a gente con intereses comunes (el gusto por la danza, la música o una actividad cultural, por ejemplo) y de forjar nuevos lazos entre los habitantes que residen en la ciudad y los inmigrantes africanos que, a poco de llegar al país y frente a la urgencia de establecerse económicamente, aún no han forjado una vida social activa integrada. La propuesta pedagógica propone el dictado de clases de tango y de milonga con el propósito de que los asistentes al curso comiencen a comprender e identificar el lenguaje del tango, un código que va más allá de las milongas y que es también parte de la cultura porteña. Se trata así, por un lado, de bailar; de comunicarse corporalmente con otro que no conocemos y al que, necesariamente y a través de la danza, terminaremos conociendo más y mejor luego de bailar. Por otro lado, se asiste a un aprendizaje de códigos, de gestos y de miradas necesarias para relacionarse en las milongas y durante el baile. No se trata solo de clases; Tango para la integración organiza salidas grupales: van una vez por mes a escuchar música y orquestas y a participar en distintas milongas de Buenos Aires. Se difunden pegando cartelitos en quioscos o en lugares que la comunidad de inmigrantes frecuenta. A Nengumbi Celestin Sukama -ciudadano argentino y originario de la República del Congo- no le interesa hacer alarde sobre los orígenes o las influencias afro en el tango y mucho menos invitarnos a una competencia de egos para definir qué pertenece a quién sino que, con absoluta sinceridad, se abre a contarnos su experiencia personal en tanto africano en Buenos Aires, sus iniciativas en cuanto a la defensa de los derechos humanos y, sobretodo, el comienzo de este nuevo proyecto que nace bien desde abajo: tango para la integración. ¿Cómo empezó y de qué se trata este proyecto que parte del tango para la integración? El proyecto empezó hace unas seis semanas, cuando Pablo Tamburini -profesor de tango- me contactó porque quería realizar un taller y utilizar al tango como herramienta de integración de los nuevos inmigrantes africanos. Y como yo soy el fundador del IARPIDI -Instituto Argentino para la Igualdad, Diversidad e Intregración-, me preguntó si podíamos dictar las clases en este espacio. Yo vine del Congo en 1995 pero desde hace mucho tiempo soy un activista político. Cuando vivía en África también. Siempre aposté -y apuesto- a la construcción comunitaria. Mi intención es fomentar acá el tema de los derechos humanos de los afro, por eso me pareció tan interesante la propuesta de Pablo. ¿Cómo se relaciona tu activismo en la defensa por los derechos humanos de los afrodescendientes e inmigrantes africanos con este proyecto de las clases de tango? Descubrí el tango estando acá. Había leído sobre los aportes afro en el género y nació en mí la necesidad de conocer sobre la influencia de la cultura africana en el baile al mismo tiempo que estoy luchando en Argentina por la justicia social de esa comunidad. Si bien hoy el tango ya es una originalidad argentina que se exporta a todo el mundo, quienes esclavizados ingresaron a la Argentina colonial influyeron también en el género. Las clases comenzaron hace poco y por ahora solo estamos bailando. Pero, a su debido momento, va a incluirse teoría: historia del tango, tango y economía, letras y tango y la asistencia regular a milongas de Buenos Aires. ¿Las clases se dictan en la sede del IARPIDI? Si. Acá, además de funcionar la oficina del IARPIDI, que es un instituto en el que conviven diferentes organizaciones –la Asociación de Haitianos y la Asociación de Senegaleses en Argentina- se da asilo a los refugiados en general, aunque especialmente a los inmigrantes afrodescenedientes. El racismo es muy fuerte en la Argentina y eso fue en realidad lo que me llevó a fundar el Instituto. Porque yo creo que la lucha por los derechos humanos no solo pasa por denunciar actos discriminatorios sino también realizando acciones: esa es la mejor técnica para poder revertir la discriminación, para cambiar la injusticia social que sufren los africanos y los refugiados. Entonces, además de las actividades de derechos humanos que se realizan acá, pensamos en el tango como herramienta para fomentar la integración desde abajo; que la ruptura con el racismo nazca de la misma gente que asiste a las clases. ¿De qué manera percibís los actos discriminatorios hacia los afrodescendientes? El racismo es difícil de percibir pero se expresa en los insultos que uno recibe en la calle, en el hostigamiento policial hacia los africanos que venden en la vía pública, en la imposibilidad de acceder a un empleo digno a pesar de tener buena formación académica o profesional… En la Argentina, los afro viven desde el siglo XVI. Fueron usados lamentablemente como carne de cañón en la guerra en tanto hubo próceres que consideraban que a los negros había que aniquilarlos igual que a los indios. Cuando se dice “nunca hubo negros en la Argentina” o “los negros en la Argentina desaparecieron”, se trata de excusas que se usan para evitar la toma de conciencia de la presencia afro en la argentina. De los negros universitarios o de los que llegaron a ser coroneles en el ejército nunca se habla; eso no está en los libros de historia y no es casualidad… Esto fue promovido por el liderazgo político de la época y después llegó a penetrar en la cultura del sentido común ciudadano. ¿Qué opinás de la inclusión de preguntas sobre la población afrodescendiente en el último censo? Creo que el censo de 2010 fue un cambio de paradigma importante ya que alrededor de 1869/1870 la población proveniente de África dejó de ser censada y nunca volvieron a aparecer en la configuración poblacional de Argentina. Pero creo que el último censo no fue tan positivo. En las ciudades grandes, con 50.000 habitantes o más, solamente el 10% de los afro fueron censados como tales. Esto ocurrió así porque la pregunta sobre el origen poblacional afroargentino estaba en el formulario ampliado y no el formulario básico; entonces, como solamente el 10% de los censistas tenían el formulario ampliado, podría decirse que gran porcentaje de los afro quedó por fuera del censo… creo yo que es ahí donde se dificulta la construcción de una política pública dirigida a esta población marginal: primero hay que tener un registro serio, sino es seguir tapando su presencia como ya se viene haciendo hace siglos. Volvemos entonces a esta idea de integrar bailando El tango es un hecho cultural que hoy tiene una industria comercial instalada pero también puede ser usado como herramienta para generar lazos sociales que integren a las personas desde un lugar nuevo… el baile tiene eso, para conectarse con el otro el idioma no es precisamente lo más importante. Info sobre las clases: se dictan todos los domingos en San Juan 2491 de 17 a 19 hs. La entrada es libre y gratuita. www.infoiarpidi.org Por: Carla Tudanca carlatudanca@hotmail.com Fuente: www.revistaquilombo.com.ar/?p=969 mayo 2012

sábado, 31 de marzo de 2012

Intervención del Dr. Martín A. Arias Duval en la presentación del “Informe sobre las Migraciones en el Mundo 2011″.

El día 12 de Marzo de 2012 se efectuó la presentación del informe global sobre las migraciones 2011. Esta presentación tuvo lugar en el Auditorio el Instituto del Servicio Exterior del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de la Nación-, y fue encabezada por William Lacy Swing, director general de la OIM; Pablo Tettamanti, titular de la Dirección de Organismos Internacionales de Cancillería; y Martín A. Arias Duval, director Nacional de Migraciones del Ministerio del Interior.

Para IARPIDI nos pareció muy pertinente la inteventción del Director Nacional de Migraciones y dicidimos difundirla debido a su impacto para el público argentino.

Quiero agradecer a la Chancillería Argentina y a la Oficina Regional de la Organización Internacional para las Migraciones, por la gentil invitación para participar y hacer uso de la palabra en esta presentación del Informe sobre las Migraciones en el Mundo 2011: Comunicar Eficazmente sobre la Migración.

Así también, expresar el beneplácito de la Dirección Nacional de Migraciones por la visita a nuestro país del Director General de la OIM William Lacy Swing, a quien le damos una muy cordial bienvenida.

Durante el pasado año 2011 se dieron a conocer en la Argentina los primeros resultados del Censo Nacional de Población llevado a cabo en el ano 2010.

En un articulo publicado el 2 de septiembre de 2011 en el diario “Pagina/12” bajo el titulo “La inmigración rejuvenece al país”, se recordaba que la primera oleada masiva de inmigración extranjera en la Argentina se produjo entre 1894 y 1914, y que en ese año, los extranjeros componían el 29,9% de nuestra población.

Se consignaba también que en 1947 la proporción de extranjeros llegaba al 15,3%, y en 1960 al 13%; mientras que, en 2010, la proporción de extranjeros era de apenas el 4,5% del total de habitantes del país.

Paralelamente, algunos otros diarios, periodistas, y dirigentes políticos –algunos de ellos con responsabilidades de gobierno-, se referían reiteradamente a la “invasión de extranjeros” y a la “inmigración descontrolada” en la Republica Argentina.

Por otro lado, los datos del Censo 2010 dieron cuenta que la mayor concentración de inmigrantes se presentaba en el grupo de los 20 a los 29 años de edad, mientras que diez años antes, en 2001, tal concentración se daba en el grupo de los 50 a 54 años.

Según la misma encuesta, apenas el 8,31% de la población tiene entre 0 y 4 años de edad, mientras que el 10,2% de la población supera los 65 años, observándose una tendencia al descenso en el índice de la población joven y al ascenso en la población de adultos mayores. Forzoso es concluir entonces que en un contexto de reducción de la tasa de natalidad y de mayor expectativa de vida, la migración joven contribuye a sostener el sistema evitando el fenómeno del envejecimiento de la población que tantas naciones enfrentan.

Un informe de la consultora Pisos Mora y Araujo publicado en el diario “El Cronista” aquél mismo día, afirmaba que el 61% de los argentinos considerábamos que hay demasiado extranjeros en nuestro territorio, y que era ésta la causa de los problemas que pueden presentarse en el transporte público, y los servicios de salud y educación. Además, siempre según ese informe, los argentinos creemos que la cantidad de extranjeros es la que dificulta la búsqueda de trabajo a los nacidos y criados en Argentina.

Los resultados del Censo antes comentados dan cuenta del desacierto de la opinión pública en cuanto a la percepción de la cantidad de extranjeros en nuestro territorio, y su incidencia en los problemas del transporte, la salud o la educación, a la vez que brinda información que pone de manifiesto la contribución objetiva de la población migrante a la composición demográfica de nuestro país y sus correlato en el sostenimiento de la economía.

La distorsionada percepción que suele tenerse en torno a las Migraciones, es fundamentalmente consecuencia de la falta de información fidedigna, y a inadecuadas estrategias de comunicación por parte de políticos, funcionarios, técnicos, investigadores, organizaciones no gubernamentales, y migrantes en general.

El informe sobre las migraciones en el Mundo 2011: Comunicar Eficazmente sobre la Migración, constituye una valiosa herramienta para reducir ese nivel de percepción errónea acerca de los migrantes y de la migración, permitiendo resaltar los beneficios ésta, y pensar políticas migratorias eficaces y eficientes que permitan gobernar el fenómeno, enfrentando los desafíos que nos presenta un mundo cada vez más complejo y dinámico.

La República Argentina ha reformulado su política migratoria en el año 2004 abordando el fenómeno desde una perspectiva realista y de integración de las personas, basada en el reconocimiento del derechos a migrar, acompañando el proceso de integración regional iniciado a partir del Acuerdo del MERCOSUR, y respetando acuerdos internacionales suscriptos por nuestro país en materia de protección de derechos.

A partir de un convenio firmado con la Dirección Nacional de Migraciones, en pocos días más la OIM dará a conocer un primer informe sobre el impacto de las migraciones en la Argentina a la luz de esta nueva normativa, que complementará el que hoy se presenta y que pretendemos que contribuya a la construcción –en nuestro país- de un nuevo discurso sobre la cuestión migratoria.

Será nuestra contribución para la construcción de una sociedad más inclusiva, más justa, y solidaria.

Muchas gracias.

Dr. Martín A. Arias Duval,
Director Nacional de Migraciones, Ministerio del Interior





miércoles, 14 de marzo de 2012

Los Afro argentinos y la Justicia Social

La presencia afro en la identidad nacional argentina siempre ha sido objeto de un debate permanente a nivel nacional como internacional, necesitando de este modo que serias investigaciones ocurrieran para subsanar las informaciones contradictorias al respecto para poder llegar a la verdadera identidad nacional argentina, la cual incluye la población procedente de áfrica subsahariana, es decir áfrica negra. Tras rescatar la presencia afro como uno de los componentes poblacional argentino, es importante hacer referencia a sus aportes y contribuciones en la construcción del país y abordar lo relacionado a la justicia social de este fragmento poblacional.

El censo llevado a cabo por Juan José de Vértiz y Salcedo en 1778 arrojaba resultados con una presencia afro muy elevada en las provincias de mayor producción agrícola: el 54% en la provincia de Santiago del Estero, el 52% en la provincia de Catamarca, el 46% en la provincia de Salta, el 44% en la provincia de Córdoba, el 42% en la provincia de Tucumán, el 24% en la provincia de Mendoza, el 20% en la provincia de La Rioja, el 16% en la provincia de San Juan, el 13% en la provincia de Jujuy, el 9% en la provincia de San Luis.1 En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires la población afro representó el 30% del total durante la presidencia de Juan Manuel de Rosas. En la actualidad se estima que los afro descendientes representan aproximadamente el 2% de la población argentina, pero este porcentaje hubiese sido superior a 4% si los afro descendientes residentes en ciudades con una población mayor a 50.000 habitantes hubiesen sido censado como teniendo raíces afro en el censo nacional de 2010.

Respecto a los aportes y contribuciones en la construcción de la Argentina, los africanos como esclavizados, se destinaron a las labores de agricultura, ganadería, el trabajo doméstico y en menor medida la artesanía. En las zonas urbanas, muchos desarrollaban labores de artesanía para la venta, cuyos réditos percibían sus patrones. Adicionalmente, en condición de esclavizados, libertos o inmigrantes, los afro argentinos aportaron mucho en la construcción de Argentina como lo señaló Jorge Miguel Ford en “Los Miembros Sobresalientes de mi Raza” donde da perfiles de catorce afro argentinos, de los cuales seis estaban en las fuerzas armadas (Lorenzo I. Barcala; Domingo Sosa; Felipe Mansilla; Casildo Thompson; Eduardo Magee; José María Morale), dos eran compositores (Federico Espinosa, Zenón Rolón), dos eran intelectuales (Froilán P. Bello; Casildo G. Thompson); uno era un filantrópico (Eugenio Sar); uno era escriba (Tómas B. Platero); uno era periodista (Manuel G. Posadas) y uno era poeta (Horacio Mendizábal). Muchos otros aportaron y siguen aportando en otros aspectos y sectores de la sociedad argentina, pero con una fuerte invisibilización de sus aportes y de ellos mismos como una manifestación deliberad y notable del racismo en Argentina como lo ha manifestado la Dr. María José Lubertino cuando era presidente del INADI, “Los afros en la Argentina han sido invisibilizados y hoy siguen invisibles. Este es el resultado de un proceso de diáspora producido por el esclavismo y su transformación en servidumbre… La actual estratificación social los ubica en la pobreza”

En cuanto a la justica social, la historia de la esclavitud misma y los maltratos recibidos por integrantes de la comunidad afro durante y después de la abolición de la esclavitud demuestran la violación sistemática de sus derechos fundamentales (políticos, civiles, económicos, sociales y culturales) que revela la notable injusticia social que caracterizó y caracteriza a esta comunidad en Argentina.

El concepto de la injusticia social puede evocarse cuando no todas las personas dentro de una sociedad tienen acceso igualitario a las instalaciones, servicios, sistemas, beneficios dentro de esa sociedad y en el caso de la comunidad afro, esto se caracteriza por no tener acceso igualitario a varios de sus derechos fundamentales, principalmente la educación, el empleo decente y estable, la vivienda digna, derechos políticos ubicándola en la situación de marginalidad y pobreza permanente. Esta injusticia social fue y sigue siendo producto de los sistemas políticos y conductas culturales y sociales que prevalecen en nuestro país por considerar que los afros no deben ser tratados con dignidad humana (algo difícil de crear o de reconocer por distintos motivos).

A través la III Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación racial, la Xenofobia y la Formas Conexas de Intolerancia (septiembre 2001) se consideró como delitos de lesa humanidad, los tratos inhumanos infligidos a integrantes de la comunidad afro por intermedio de la esclavitud y el racismo, y esto implicaría que Argentina como país había incurrido en estos delitos. Por lo tanto en función de la injustica padecida por integrantes de esta comunidad y en sintonía con los instrumentos internacionales y nacionales de derechos humanos se explicaría la necesidad imperativa y urgente de reparación de dichas injusticia en pos de la construcción de una sociedad igualitaria.

La protección, promoción y defensa de los derechos humanos es la responsabilidad de los Estados a través de sus distintos organismos desde la nación hasta los municipios, con el involucramiento de todos los sectores de la sociedad (partidos políticos, empresas privadas, escuelas, sindicatos, universidades, iglesias, hospitales, etc.) y de la ciudadanía. Es en este contexto que las Naciones Unidas habían proclamado en 2007 el 20 de febrero de cada año, como Día Mundial de la Justicia Social, considerándola “un principio fundamental para la convivencia pacífica y próspera” y que constituye “el núcleo su misión global para promover el desarrollo y la dignidad humana”. La justicia social tiene entonces por objetivos principales: “erradicar la pobreza y promover el empleo pleno y el trabajo decente, la igualdad entre los sexos y el acceso al bienestar social y la justicia social para todos”.

En términos concretos, la argentina tiene una deuda pendiente con la comunidad afro y el momento ha llegado para que la sociedad con las directrices y colaboración de los gobernantes empiece a deshacerse de esta deuda. Para ello, se podría recurrir a las siguientes sugerencias:
Realizar un censo que permita identificar a integrantes de la comunidad según su lugar de residencia, ¿en qué condiciones viven? ¿Cuáles son sus niveles de educación?, ¿Cuáles son sus necesidades educativas?, ¿Cuáles son sus posibilidades de empleabilidad y reinserción profesional y/o laboral?, ¿Cuáles son sus necesidades de vivienda, de salud, de otros servicios básicos? Esto le permitiría al Estado determinar o identificar prioridades, es decir necesidades, para luego diseñar con la colaboración y participación de los interesados y otros organismos la política social adecuada y específica para la comunidad. Luego, habrá que disponer de todos los recursos necesarios (recursos humanos, financieros, técnicos, institucionales, etc.) para la implementación de la dicha política social y colaborar en el control, ejecución y evaluación de los resultados. Esto se resumiría en la elaboración e implementación de un Plan Nacional de Acciones Afirmativas como recomendado en las Conclusiones y Resoluciones de la Conferencia de Durban para identificar necesidades, atenderlas creando oportunidades económicas y prosperidades, y garantizando los derechos.

Me gustaría terminar este artículo con la observación de Alejandro Solomianski en Identidades secretas: la negritud argentina, donde resalta que “permanentemente hubo un grupo opresor (Euro-argentino) identificado con un concreto sistema ideológico-cultural (euro centrista capitalista) y diversos grupos oprimidos”1. El autor sigue y dice: “en gran medida la historia de la negritud argentina es también la historia de la blanquedad argentina, aunque no queramos verla en tanto tal o aunque ésta se nos auto presente, como la única argentinidad”2.


Por. Nengumbi C. Sukama
Presidente IARPIDI.